Asociación centro de estudios de sociologia.

martes, octubre 10, 2006

PONENCIAS MULTICULTURAL

MUY PRONTO TODAS LAS PONENCIAS...

ORGANIZACIÓN AUTOORGANIZACIÓN Y COSMOVISIÓN DE LA COMUNIDAD NASA COMO FORMA DE RESISTENCIA CIVIL

POR: CAROLINA BARRETT - JOANNA DELGADILLO - LAURA ESCOBAR - MARIO CLEVES - FABIAN VILLARRAGA - TITO DÍAZ GÓMEZ - LARS HEMMINGSEN - JESSIKA GÓMEZ - JAVIER NEIRA

RESUMEN

Son muchas las formas de organización y autoorganización que coexisten al interior de un territorio determinado, que se diferencian las unas de las otras sobre la base de los fundamentos sociales, económicos, políticos y culturales que las constituyen. Dichas formas de organización adquieren contornos definidos que las caracterizan de acuerdo a los contextos y actores en un espacio tiempo que no siempre tiene un carácter lineal, es decir que cambian multicausalmente estableciendo relaciones de cambio que no siempre están sujetas a leyes mecánicas de causa- efecto y por el contrario tienen un carácter discontinuo.

En el caso de la comunidad indígena Nasa situada en el sur occidente colombiano sus formas de organización están determinadas por una suerte de representaciones del mundo y el entorno en que actúan desde su cosmovisión; sentando las bases de su estructura social, política, económica, y cultural. De esta manera la comunidad indígena Nasa coexiste con elementos propios dentro de un sistema más amplio, que se diferencia de ella en la medida en que sus formas de organización responden a parámetros determinados por una visión del mundo cimentada sobre la base de lo material.

LA RELACIÓN EXISTENTE ENTRE LA COSMOVISION DE LA COMUNIDAD NASA Y SU DINÁMICA SOCIOCULTURAL

Cosmovisión y Dinámica sociocultural
Asimismo, la relación de una persona grupo o comunidad con su entorno, determina en gran medida la forma de organización que este desarrolla. Percibimos el medio donde nos desenvolvemos y entendemos cada uno de los elementos que conforman la realidad con un sentimiento y sentido particular.
La comunidad Nasa cuenta con un fuerte legado histórico compartido por sus miembros, los secretos e historias, que todos conocen y siembran un sentimiento común que hace de los Nasa una comunidad orientada hacia metas y objetivos claros y definidos.
Su cosmovisión cobra gran importancia para entender sus relaciones tanto al interior de la comunidad, como su participación en procesos globales; y es en ella donde se explica el carácter de resistencia y lucha, que los ha distinguido entre los demás grupos indígenas.
Además, las actividades cotidianas de los miembros de la comunidad están determinadas por su cosmovisión, lo que no significa que mantienen la misma dinámica social que tenían sus antepasados. La renovación de la identidad colectiva de los indígenas, de acuerdo con los cambios del contexto, se puede observar en su vestimenta; por ejemplo la de los Nasa es igual a la de los mestizos de la zona.
Pero en ella insertan su particular cosmovisión a través de detalles distintivos como el uso de la cuantandera (mochila tejida que tradicionalmente cargan los nasa), el porte de las chontas (bastones de madera) por parte de los gobernadores o los miembros de la guardia y la utilización del chumbe para cargar y envolver los bebes.
Es por esto que actualmente, las costumbres son similares a las de los mestizos; sin embargo, su identidad es distinta porque piensan, actúan y dan uso de sus recursos de acuerdo con su cosmovisión. Esta última puede ser concebida más como un producto de integración cultural, que significa, en otras palabras, una adopción debido a las necesidades actuales de elementos de culturas externas, pero determinada por los imaginarios inherentes a su particular concepción del universo y la vida.
Los Nasa interactúan con su entorno y construyen su realidad guiados por un sentimiento hacia lugares pertenecientes al territorio que habitan. La naturaleza es respetada por los nasa por que consideran esta y la tierra su madre, sus ancestros y antepasados viven en el conocimiento de la comunidad y las enseñanzas son transmitidas de generación en generación.
Este sistema de creencias es asimilado y compartido por cada miembro de la comunidad, y es referente para realizar las actividades sociales y culturales. Cada miembro conoce sus deberes y responsabilidades con la comunidad y es esta la que funciona como rectora de las acciones de cada miembro. Delibera y castiga cuando lo considera necesario, los castigos son impuestos a los miembros de la comunidad que infrinjan la ley. La ley es conocida por todos y se fundamenta en el respeto por el otro, la naturaleza, las creencias y el bienestar de la comunidad. Los castigos impuestos son de tres tipos, azotes, sumbos (colgamiento) y el destierro como la pena máxima.
La percepción de lo colectivo es un elemento fundamental dentro de la cosmovisión Nasa dentro de la comunidad, esta percepción de lo colectivo permite verlos no como conjunto de individuos, que se aúnan debido a sus intereses comunes, sino como un grupo cohesionado que comparte unos mismos imaginarios del mundo. Tales imaginarios comunes tienen que ver con las diferencias en la forma de vida y de organización de los Nasa respecto a otros colectivos sociales.
Su cosmovisión se caracteriza por pensar como comunidad en todo momento, no como individuos, en este sentido, cada miembro Nasa puede aprovechar los recursos del territorio, pero no puede ejercer una posesión del mismo. Y uno de los saberes mas importantes dentro de la comunidad es el de pensar en el bien de esta, ya sea encontrándose dentro del territorio o por fuera de este.
A partir de esto, los Nasa tienen dos formas de organizarse para los trabajos que necesita la comunidad, las mingas comunitarias, en donde el cabildo, establece las tareas que debe realizar cada miembro de la comunidad, es un deber para todos ayudar en la tarea que se le halla asignado; la otra forma de organización es por familias, y tiene mucho que ver con los procesos de siembra, en este caso, las familias vecinas están obligadas ha ayudarse en los momentos de siembre y cosecha.
El sentimiento comunal es un pilar en la comunidad que permite que los valores se conviertan en herramientas de trabajo para el bien común, no es posible la vida sin el otro, el trabajo es para y por todos.
La naturaleza anuncia el porvenir de la comunidad, sus sentimientos y el futuro de nuestras intenciones. Ella se manifiesta claramente por medio de señales climáticas, cuando el sentimiento no es sincero se pone oscuro y truena” Mery Pame indígena Nasa
Para una mejor ubicación los indígenas nasas se encuentran en la vertiente oriental de la cordillera Central del departamento del Cauca. Donde predomina mas esta cultura es la región de tierradentro (cuna de los paeces) que está en el sur del cauca. Habitan tierras frías bañadas por el río Páez. Viven en ranchos dispersos y practican la agricultura de policultivo, que incluye la coca, cuya hoja consumen masticada para atenuar el cansancio de largas jornadas de trabajo, y también es utilizada para fines curativos por parte de los Te walas, los médicos Nasa.
Desde la época de la colonización española se han distinguido por su espíritu guerrero. Han sido líderes en la organización de los indígenas colombianos y del departamento del Cauca, en donde ha sido tradicional el poder económico y político de los grandes terratenientes que los han explotado durante siglos.
Volviendo a nuestra tema uno de los principales pensamientos, que se ha tenido siempre es el cuidar y respetar el entorno, aun mas, cuando se trata del medio ambiente en donde hacen parte las lagunas y los paramos que son consideradas sagradas. Desde tiempos atrás los médicos tradicionales en este caso los Te wala iban a las lagunas en especial a una, a consultar que es lo que debían hacer para actuar de una manera positiva y en son de agradecimiento ya que este les había concedido un líder para que defendiera el pueblo nasa, Juan Tama
El mito de Juan Tama es el mas importante dentro de la cosmovisión nasa, en este se dice que los Nasa son hijos del trueno, y que Juan Tama fue recogido por los médicos tradicionales en el rió Páez, el bebe venia envuelto en una tejido llamado chumbe, que aun hoy es utilizado dentro de la comunidad para cargar y envolver a los niños.
Juan Tama fue el cacique más importante de la comunidad, acompañado de la cacique Angelina Guyumus, tanto ellos como los caciques posteriores son recordados dentro de la comunidad por haber luchado en diferentes momentos de la historia colombiana, por el fortalecimiento y la permanencia de la cultura Páez; asimismo, las luchas de esta comunidad se fortalecen guiadas por las tres leyes profesadas por Juan Tama:

1 Tierradentro es exclusivamente la tierra de los Paeces.
2. Los Paeces nunca podrán casarse con miembros de otros grupos.
3. Los paeces son invencibles siempre y cuando cumplan con estas leyes.

Juan Tama en el momento de morir se sumergió en esa laguna y desde ese entonces la laguna fue llamada juantama y que actualmente es muy reconocida en tierradentro pues constantemente se hacen rituales y lo que se llama refrescamiento de varas ­(bastones de un metro) que es el baño que se les hace.
Consiste en sumergir la vara en la laguna y seguidamente limpiarla con plantas del páramo para evitar enfermedades y fracasos ya que las varas son la representación de las autoridades tradicionales. Este baño se realiza cada año con el fin de que los que hacen uso de esta vara dirijan bien a la comunidad indígena sin que haya obstáculos. También si la persona requiere limpieza espiritual puede solicitarla.
Quien vaya a estos lugares sagrados con malas intenciones o por ir de camping no puede ingresar, pues por el hecho de ser sagrado por medio de la lluvia, de los relámpagos o de la niebla negra que no deja ver ni moverse no permite que este ingrese al lugar mas sagrado y cuidado por los nasas, en tal caso de que pueda llegar, nunca podrá salir, se quedara para siempre allí. De no ser así el cielo se despeja, el sol muestra el camino, la divinidad del lugar y lo más importante la alegría de aquellas personas que van de corazón de haber llegado y salido con éxito con ganas de seguir luchando por la resistencia y el fortalecimiento de los nasas.
En los lugares sagrados los líderes de los cabildos se reúnen y consultan a sus ancestros para renovar y construir el saber de la comunidad.
En cuanto al espíritu guerrero y de resistencia, los Nasa asumen en forma radical la actitud de sus antepasados frente a los diferentes procesos de interacción con organizaciones de carácter opresivo y dominante, desde la colonización, pasando por la época de la violencia y hasta los recientes conflictos. Estos diferentes procesos han llegado a fortalecer el sentimiento guerrero que no permite que su estructura cambie ante las adversidades de la historia.
Por medio del sueño los Nasa reciben el conocimiento de sus ancestros, este conocimiento reside en los sabios que se desenvuelven en los tres mundos llevando con ellos el poder y sabiduría que han recibido. Los nasa sueñan con la naturaleza, elemento que hace parte del ciclo de la vida, este esta conformado a su vez por el mundo de arriba, el territorio y el mundo de abajo; se articula en la comunidad por medio de la orientación del conocimiento ancestral que cada familia expresa dentro de la comunidad y determina su dinámica sociocultural
Los Nasa entienden el tiempo y espacio a partir de una relación entre el mundo real y un mundo de creencias que todos conocen y comparten. Esta se origina en historias que cohesionan la comunidad en familias y la minga comunitaria.
El pasado, presente y futuro junto con el sentimiento ancestral que se funda en la existencia del “mundo de arriba” y el de “abajo”, constituyen la unidad que define la comunidad Nasa como la interrelación de elementos simbólicos que dinamizan las formas de organización y autoorganización de la sociedad.

ASPECTOS ENDÓGENOS DE LA ORGANIZACIÓN POLÍTICA, EDUCATIVA Y ECONÓMICA

El Consejo regional indígena del Cauca CRIC tiene una gran relevancia como movimiento indígena, resistencia histórica y resistencia civil. A lo largo de su trayectoria ha evidenciado la resistencia histórica de los pueblos indígenas reflejada en la capacidad permanente para asumir y resumir la resistencia desde diversas modalidades. El CRIC recientemente tuvo un cambio; pasó de una resistencia que admite el recurso de la violencia a una resistencia civil.
Es así como el CRIC cuenta con una población de 245.886 indígenas asentados en 77 resguardos y comprendidos en más de 115 cabildos. No obstante, el CRIC están representados 7 pueblos indígenas, la participación del pueblo Nasa equivale al 80% aproximadamente, de esta manera éste pueblo indígena ha incidido en importantes procesos sociales debido a su tradición de resistencia.

Análisis

La lucha por la reivindicación de los derechos de la comunidad indígena Nasa, han generado que la comunidad se organice a su interior, con mecanismos que les han permitido reconocerse como comunidad autónoma dentro del territorio nacional, es así como la participación política ha constituido una importante estrategia de resistencia civil, dado que les ha permitido acceder al poder y ejercerlo desde una propuesta propia.
Esta estrategia de resistencia civil ha evidenciado otra concepción del poder y de liderazgo, dado que en este punto se ejerce desde la comunidad y para la comunidad, y dentro de ésta se acentúa el énfasis hacia los más necesitados.
En esta medida los problemas que se han dado al interior de la comunidad indígena Nasa, como la violencia estructural y violencia del conflicto armado, han impulsando la construcción de nuevas alternativas como proceso emergente, en cuanto a lo político, económico, en su organización social, puesto que el Estado no ha tenido una respuesta concreta frente a sus necesidades.
Por medio de la auto-organización es que esta comunidad ha podido prevalecer a través de la violenta historia que ha vivido y vive nuestra sociedad, dando respuesta a las difíciles condiciones que los ha permeado.
Los procesos de resistencia de la comunidad Nasa han tenido incidencia en medidas como la soberanía alimentaría, la cual se refiere a buscar alternativas que les permitan suplir sus necesidades sin tener que acceder a los mercados exógenos de su comunidad, por esto en su sistema económico interno tienen una producción propia que se contrapone a la dinámica del sistema capitalista.


ASPECTOS EXÓGENOS Y REDES SOCIALES ORGANIZATIVAS

La lucha Nasa lleva una larga trayectoria desde la llegada de los españoles en 1553, atravesando una larga trayectoria de luchas por su derecho y existencia como pueblo. Desde la formalización de la lucha, representada por la conformación del CRIC en el 1971, la lucha Nasa e indígena del Cauca se ha articulado en un marco internacional, donde los Nasa tenían vínculos con la iglesia católica colombiana e italiana.
Dentro de los aspectos relevantes es necesario para el análisis diferenciar más no separar dos de ellos que son: los factores endógenos y los factores exógenos que ayudan a organizar la lucha o resistencia y que a su vez la permiten. Al hablar de factores endógenos hacemos referencia a factores que están más directamente relacionados con su cosmogonía y organización interna, la cual no es ajena a la forma en como se reciben los factores exógenos; más aquí habría que resaltar que los factores exógenos en gran medida se encuentran atravesados por la dinámica de la globalización, por lo que no únicamente se relacionan de manera causal con la organización indígena agregando ciertos elementos, sino que la dinamizan y la cambian, además de permitirles herramientas externas para llevar a cabo la resistencia. De este punto se desprende la concepción de autoorganización, de la convergencia de los dos factores que dinamizan la resistencia haciendo que un sistema inicialmente con características cerradas, migre hacia uno de características abiertas dándole así mismo el carácter complejo que tiene.
Dentro de los factores exógenos es importante el papel que tienen dos elementos que forman parte de estos como son los Medios de Comunicación así como las ONG’s y la ONU.
Los primeros por la importancia que tienen en la dinámica de globalización, además de las posibilidades de uso para dar a conocer los aspectos relevantes y las razones de reivindicación de los indígenas pero ante todo la posibilidad de mostrar que existen como comunidad defensora de la vida, en un mundo que parecería ir en una dirección distinta. Es decir que también cumplen la tarea de concienciar desde su cosmogonía y costumbres.
Sin embargo los medios de comunicación, no solo vienen dados por las autoridades y pueblos indígenas únicamente, ni ellos poseen únicamente los suyos; otro tipo de organizaciones los utilizan, de igual forma para rescatar la tarea y posibilidades que estos tienen dentro de un mundo globalizado, que sin embargo muestra grandes brechas de intolerancia, indiferencia y desigualdad frente a lo que parece distinto. Dichas organizaciones de carácter no gubernamental y otras que legislan a como organismo internacional ven el conocimiento y difusión de los indígenas la posibilidad de cambiar las brechas así como la posibilidad de ayudar para la reivindicación de los considerados grupos minoritarios.
Es decir que organizaciones como la URI se encargan de generar espacios para el diálogo, así como de la reivindicación de diferentes grupos como son los indígenas, entorno a grupos organizados a nivel regional que pueden trascender lo nacional. Los indígenas se le considera como grupos que comparten una visión holística del mundo generalmente ligada a la vida, culturalmente diversos, que en muchos casos se ve reflejado en la manera en como se organizan a nivel socioeconómicos.
Por otro lado el papel que desempeña la ONU viene dado principalmente, por el arbitramento de índole legal frente las diferentes minorías étnicas entre las cuales se encuentran los grupos indígenas. Manejado bajo la concepción y conceptos de los derechos humanos y la defensa de los mismos para tales minorías, intentando tener en cuenta características de sus cosmovisiones y organizaciones internas dentro de los diferentes Estados Nacionales así como más allá de las fronteras.
Las diferentes formas que toman estos elementos como son los medios de comunicación y las Organizaciones gubernamentales en el caso del pueblo indígena Nasa en el sur occidente de Colombia, se derivan de las características generales planteadas anteriormente, más adquieren un dinámica distinta en la medida que convergen las condiciones nacionales, regionales y locales. Como se pretende explicar a continuación.
Los recientes avances tecnológicos en el ámbito de las telecomunicaciones, sin embargo, han constituido un nuevo marco de interacción internacional para la comunidad, la denominada globalización o mundialización, ha permitido una intensificación en la integración económica mundial, los mercados han sido unidos bajo el paradigma del neoliberalismo de apertura económica, tratados bilaterales como el TLC o el fracasado ALCA, pone nuevos retos y problemáticas para la existencia, las prácticas culturales Nasas y su modo de vida, donde el estado colombiano no es el único mediador, sino el mercado global capitalista y sus intereses.
Esta nueva problemática ha obligado a la comunidad de auto-organizar su organización y estrategias en un marco global complejo donde los actores e intereses son múltiples, y las líneas divisorias son más borrosas, pero que presenta tanto una nueva problemática, como una gama de nuevas posibilidades y retos.
Para abordar esta problemática, hemos escogido el análisis de redes, que presenta un marco útil para el tema, sus actores y relaciones. Por red entendemos una estructura que se manifiesta como nodos de actores o mundos pequeños de contextos y realidades. Estos nodos son interrelacionados mediante enlaces, que garantizan flujos de información, de bienes y relaciones de poder, por lo tanto tales redes a menudo se organizan por jerarquías de interacción. Finalmente se manifiestan agrupaciones de actores de intereses o de las interconexiones mencionadas.[1]
Para hacer el análisis de red, establecemos los niveles, de lo global o planetario, lo regional, lo nacional, lo local, y lo microlocal, entendiendo lo global como el nivel planetario, lo regional cómo el nivel América Latina, lo nacional como el territorio del estado colombiano, lo local cómo Cauca y lo micro local cómo un municipio, por ejemplo Toribío. Este proceso debe entenderse de manera diacrónica en el tiempo, en el sentido de un sistema complejo, donde surgen procesos emergentes y adaptaciones mutuas entre organizaciones y metas antagónicas.
Las redes sociales hegemónicas, como la vida socio-política y la económica, los medios masivos de comunicación, han sido organizados a partir de lógicas lineales de organización jerárquica, teniendo flujos unilineales de información de los centros de poder hacía las periferias de las redes.
Las nuevas tecnologías de computadores y la comunicación, sin embargo han presentado nuevas posibilidades para la organización no-jerárquica, redes sociales horizontales de multiflujos de información. En esta medida el ciberespacio trabaja bajo otra lógica de “interactividad,”o bien de interacción, que rompe el flujo de información unilineal desde los centros de poder, y establece interacciones en términos dialogativos, creando una multilinealidad en los flujos y la producción de información (ESCOBAR, 2005).
El ciberespacio desde luego puede verse como un espacio de zonas relativamente autónomas, donde las comunidades pueden crear sus propios medios y procesar su propia información. Además el ciberespacio funciona de manera que tiende a promover la cultura de redes sin identidades homogenizadoras, poniendo en circulación ideas no-centralizadas, algunas apuntadas a re-inventar órdenes socio-políticas.[2]

Red político-cultural indigena
Tomando en cuenta los conceptos mencionados, los Nasa desde la conquista y a través la colonización han sido unidos con otras comunidades, su mismo génesis como comunidad, como ya mencionado fue un resultado de unificación y resistencia de varias comunidades preexistentes frente la colonización española.
La formalización del CRIC tiene el mismo carácter, ya que participan todos los pueblos indígenas del Cauca, es decir; Guambianos, Yanacona, Eperara, Siapidara, Totoroe, Guanaca, Coconucos, que constituyen una alianza, una lucha unificada, basada en las metas comunes del respeto a sus identidades y derechos cómo pueblos indígenas.
Con su formación del CRIC observamos, toda una nueva dinámica organizativa, creando siete proyectos a nivel microlocal en Cauca, entre ellos el proyecto Nasa en Toribío y el proyecto global en Jambaló. Este fortalecimiento interno posibilitó una organización ampliada y un flujo de información continua entre las diferentes comunidades indígenas y resguardos.
La creación del ONIC en el 1982, del mismo modo representa un esfuerzo estratégico auto-organizador e integrador de unificación de metas, acción y luchas de las comunidades indígenas a nivel nacional para la divulgación de sus demandas de autonomía política y cultural, frente al Estado colombiano. Este proceso culmina con la constitución 1991, declarando el Estado Colombiano un Estado multicultural y pluriétnico.
La Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN) de la misma manera, se crea en 1994, para un mayor nivel de integración en el Cauca, en los ámbitos de la salud y la educación como la organización política principalmente.
Las asambleas públicas cada dos o tres meses del CRIC, ACIN y los proyectos, reflejan un deseo por crear organizaciones y políticas participativas democráticas, o bien redes políticas horizontales y que se diferencian en el ejercicio político con de las redes políticas jerárquicas tradicionales democráticas representativas.[3]

Red socio-político nacional
Los Nasa como participantes de esta red de indígenas, también hacen parte de una red social colombiana, con otros grupos de la sociedad colombiana, como grupos de campesinos, ambientalistas, movimientos sociales, sindicalistas etc. Esta red social se ha manifestado en varias ocasiones, entre otros, en los tres Foros Sociales Colombianos descentralizados, lo cual el último fue sobre Patrimonios Naturales, Recursos Naturales en Santander de Quilichao un municipio de predominancia Nasa.[4]
Como manifestación de tal red social, se hace una Cumbre Nacional Itinerante de Organizaciones Sociales iniciada el pasado sábado 13 de mayo, lo cual ha terminado en enfrentamientos con el ejército y la policía estatal, con un estimación de cinco muertos y varios desaparecidos.
Esta red social nacional, la percibimos como un esfuerzo de unión de fuerzas indígenas con no-indígenas en la lucha contra el modelo dominante capitalista, de tipo organizacional jerárquico. Afirmamos por lo tanto que este proceso debe entenderse como un proceso emergente, de adaptación y auto-organización exógena personificado por el establecimiento de redes organizativas, políticas y culturales a nivel microlocal, local y nacional, de lucha para la sobrevivencia por parte de los Nasa conjuntamente con las otras etnias, comunidades indígenas y movimientos sociales en el territorio colombiano

Red socio-politico global
Es importante enfatizar que en las redes socio-políticas confluyen muchos intereses antagónicos, que se interrelacionan e intercambian información y ejercen influencias mutuas para el logro de diversas metas. Los nodos en estas redes desde luego operan a favor o en contra de los intereses del sistema mundial capitalista.
En esta medida podemos observar que la iglesia Católica nacional, como italiana han sido un mediador y colaborador de todo el proceso reciente de auto-organización exógena Nasa, del mismo modo la Unión Europea y la ONU, han estado involucrados en la financiación y la ejecución de proyectos de educación y salud. Esto significa que las redes hegemónicas y las redes anti-hegemónicas a menudo se sobreponen y a menudo correlacionan mediante nodos de interacción simbiótica.
Esta red socio-político global jerárquica, ha intensificado sus interrelaciones sociales y económicas desde la aparición del computador, Internet y fax, este fenómeno caracterizado cómo la globalización dominante homogenizadora, sin embargo como proceso, genera emergencias que aprovechan el espacio virtual creado. Es en esta medida que se puede entender la reciente establecida red, que funciona mediante el ciberespacio creando una red “anti-globalista” socio-política alternativa en contra del modelo dominante.[5] El término anti-globalista hace referencia a una gama amplia de movimientos sociales, sindicalistas, feministas, ambientalistas, grupos étnicos e indígenas de trasfondos y de intereses diversos, que coinciden en el rechazo de las políticas del modelo capitalista, como la explotación humana, medio ambiental y la homogenización cultural.
Dicha red se hace visible cuando se han reunido en el Foro Social Mundial, el cual fue el primero a gran escala en Porto Alegre en el 2003, y el último fue en Caracas en el enero pasado, conjuntamente con otros dos en Pakistán, representando Asia y Malí, representando África, lo cual demuestra el verdadero alcance y aumento de la fuerza global de dicha red.
La comunicación dentro de los NASA viene fundamentada como bien lo señalan en su página http://www.nasaacin.net/comunicacion.htm en la palabra y el silencio, como una forma individual y colectiva para interpretar la naturaleza. Más la palabra no es dada por los hombres sino que es dada por el espíritu por medio de personas claves. Es en últimas el elemento mediante el cual se da y se construye el plan de vida. Sin embargo desde la llegada de los españoles y en el trasegar histórico, el plan de vida trazado ha caído en la deslegitimación por parte de nosotros los hermanos menores, por lo que los indígenas NASA han considerado dinamizar su resistencia y lucha a través de la utilización de la tecnología, de los medios de comunicación como herramientas para la difusión de su plan de vida, así como una herramienta vital para que las personas claves no sólo envíen su mensaje a sus comunidades sino como una forma de hacer valer sus voces donde no sólo están ellos.
La comunidad Nasa cómo actor político se ha esforzado por hacer parte de la red “anti-globalista,” lo cual se ha manifestado en sus enlaces comunicativos y políticos del ciberespacio con otros nodos de la red, por ejemplo la red mundial comunicativo “Indymedias.” Del mismo modo hizo la ACIN, en el foro en Caracas, una exposición sobre sus experiencias del proceso de construcción democrático participativo.[6]
Así mismo la comunidad se ha esforzado por crear instituciones propias como la red de emisoras de la ACIN, las cuales cumplen no sólo con la tarea de informar, sin con otro tipo de proyectos como los de educar a la comunidad entorno al uso de los medios de comunicación dentro de su cosmovisión y su relaciones con lo global.
En esta medida percibimos este esfuerzo como una estrategia exógena consciente de auto-organización frente la nueva realidad socio-política mundial, donde se buscan enlaces para la acción y metas comunes en contra del modelo dominante capitalista. Ahora bien, el reto para los Nasa, como para otras comunidades o movimientos, es seguir desarrollando propuestas políticas que mantengan el balance entre los elementos endógenos específicos de la cultura Nasa, y los elementos exógenos presentados en un espacio virtual global de multiflujo de información. Esta reconfiguración por lo tanto significa una transformación de los espacios y las relaciones sociales, y desde luego una hibridación de la lucha Nasa desde el nivel microlocal hasta nivel global.

RELACIONES EMERGENTES ENTRE UN ESTADO-NACIÓN CON LA COMUNIDAD INDÍGENA NASA

El carácter multiéntico y pluricultural del Estado Colombiano en la Constitución Política de 1991.

Muchas son las garantías constitucionales que dentro del ordenamiento jurídico apuntan a abroquelar los derechos de las comunidades indígenas y a insertarlas desde los fundamentos ideológicos del Estado social de derecho.
Pese a las garantías constitucionales que le da la Carta Política de 1991 y los artículos que dentro de ella están relacionados con la preservación de la autoorganización indígena, estas en la práctica no cuentan en realidad con un Estado que desde su función ejecutiva legislativa y judicial promueva el derecho que tienen estas comunidades a la autodeterminación.
Si partimos del hecho de que la comunidad indígena aun cuando hace parte del territorio nacional tiene formas de autoorganización que requieren de garantías constitucionales para ser preservadas.
En el caso de la comunidad indígena Nasa situada en el Cauca colombiano el Estado lejos de garantizar los derechos de los que son titulares las comunidades indígenas ha trasgredido sus formas de autoorganización desplegando incluso su aparato militar para violentarlas.
Es por esta razón que se hace necesario un análisis de las obligaciones constitucionales que tiene el estado con las comunidades indígenas para preservar y pugnar por el sostenimiento de su organización interna sin afectar las características que le dan sus contornos definidos.
Con la nueva Constitución Política de 1991 se les reconocieron derechos a las comunidades indígenas que en la antigua Constitución de 1886 no se contemplaban Estos derechos son:

· La enseñanza bilingüe a las comunidades con tradición lingüística y el derecho a una formación que respete y desarrolle su identidad cultural.
· Protección de las riquezas culturales y naturales de la Nación.
· El respeto a la integridad étnica, cultural y social de las comunidades indígenas.
· Las tierras de resguardo son inalienables, imprescriptibles e inembargables.
· La propiedad es una función social que implica obligaciones, como tal, le es inherente una función ecológica.
· La participación de los indígenas en el Congreso de la República: elección de dos senadores por circunscripción nacional especial.
· La conformación de territorios indígenas en entidades territoriales, previa reglamentación.
· Participación de los resguardos indígenas legalmente reconocidos en los recursos de transferencia de ingresos corrientes de la Nación destinados a inversión social.
· La jurisdicción especial indígena.
· Consulta previa: en cumplimiento de esta norma, las entidades de carácter público o privado que adelantan obras, actividades o proyectos de explotación de recursos naturales en zonas donde hay presencia de comunidades indígenas, bien porque estén tituladas en calidad de resguardo o porque se encuentran habitadas de manera permanente y regular por una o varias comunidades, desarrollan procesos de consulta con dichas comunidades con el acompañamiento de la Dirección General de Asuntos Indígenas.

Como observamos en la normatividad anterior los indígenas han conquistado muchos derechos, garantías y deberes pero dependiendo de los intereses del Estado Colombiano, en ocasiones reconoce estos derechos y en otras no, los abandona a su suerte, los ignora, reprime violentamente sus manifestaciones en la carretera Panamericana o otros lugares, en ocasiones llega hasta asesinar los manifestantes o los deja con heridas de consideración[7]. También son acusados manifestarse con apoyo de actores del conflicto armado. A pesar de todos los atropellos que sufren los indígenas ellos siguen luchando, reclaman sus derechos ya adquiridos, como la autonomía territorial, el fortalecimiento de modelo económico comunitario, en especial su independencia del Estado, su neutralidad en el conflicto armado. Otras revindicaciones indígenas son las relacionadas con los pronunciamientos en contra del ALCA y el TLC. Consideran estos tratados de carácter nocivo para la comunidad indígena del cauca que vive en una región de nacimientos de agua, minas de cal, lugar de comunicación obligada entre la costa Pacifica, el interior del país y los Llanos orientales.

El por que del surgimiento de leyes que protejan los derechos indígenas
Los Paeces son originarios de Tierra Adentro son guerreros y eso les ha permitido ir ganando territorio desde la época de la colonia. Desde la colonia se integran instituciones tradicionales indígenas y se asumen instituciones españolas Resguardo y Cabildo figuras que son utilizadas para que los indígenas se reapropien de su territorio y de su autoridad. Bajo el liderazgo de Juan Tama los Nasa (Paez) reconstruyeron y enriquecieron la figura del cacicazgo precolombino asignándole nuevas características y poderes, legitimándolo ante los propios y frente a los españoles, es lo que se ha llamado los “Caciques Coloniales”.
La consolidación del Cacicazgo gracias a los acuerdos políticos con la administración colonial posibilitó importantes avances en la integración de la sociedad y la cultura Nasa (Paez) en el siglo XVIII, veamos:

(…) el alinderamiento de un territorio, el manejo autónomo interno y el reconocimiento de la primacía de la autoridad del Cacique, permitieron consolidar las relaciones entre los indios de ambos lados de la cordillera. Lograron una unificación lingüística en torno al idioma Nasa (Paez) tal como ha venido hasta hoy y una recuperación demográfica; a partir de la libre circulación de los indios en el espacio de los cacicazgos y no en un supuesto encierro de los resguardos; mediante alianzas matrimoniales, es decir, sobre la base de múltiples relaciones que la dispersión no impedía. Los caminos eran muy transitados. Los mayores guardaban memoria de aquellos tiempos en que sus abuelos habían logrado una mejoría en la vida diaria. Recordaban la existencia de variadas cosechas y los intercambios a que daban lugar, como la disponibilidad de animales para consumo familiar… (Findji, 1993: 51)

La Independencia de España y formación de la nueva República de Colombia (1819-1960) bajo las ideas del libre comercio y la igualdad de la población, hizo que en la práctica se disolvieran los Cacicazgos y los Resguardos como Pueblos de Indios, por el interés de la elite dominante por apropiarse de las tierras indígenas y liberar la mano de obra nativa para la nueva economía postcolonial.
Las políticas del nuevo Estado Colombiano independiente estaban orientadas a destruir las instituciones indígenas, consideradas como un rezago colonial y estorbo para el desarrollo de los propios indígenas, fueron reforzadas por proyectos económicos extractivos y de colonización hacia territorios indígenas o áreas vecinas, produciendo como resultado la aparición de estructuras raquíticas de Cabildos y pequeños Resguardos, dominados e invadidos por los nuevos poderes políticos, religiosos y económicos. Así durante el siglo XIX y parte del siglo XX será recurrente la presencia de luchas indígenas por defender sus derechos, el reconocimiento parcial y temporal por el Estado de derechos indígenas, y en el hecho real de invasión y despojo de las tierras de resguardos.
Debido a la mala situación que estaban viviendo los indígenas se vieron obligados a convertirse en peones recolectores, proporcionando a comerciantes y terratenientes una mano de obra barata, -cuando no gratuita-, cuyo mantenimiento ni siquiera entraba en sus costos de producción, como ocurría en los largos años de la esclavitud. Mano de obra obligada a prestar servicio por su calidad de “india”, peonazgo que fue temporal en el caso de los bosques de quina, y se volvió servidumbre permanente con al multiplicación de las haciendas de terraje, en particular después de la guerra de los Mil Días. Al diluirse el cacicazgo colonia se formaron caudillos militares indígenas que lucharon por la no disolución de los Reguardos. En el Cauca los caudillos como Peteví apoyaron las fuerzas liberales de Tomás Cipriano de Mosquera contra los conservadores de Julio Arboleda en la guerra entre 1859-1862. Entre los resultados obtenidos por la participación indígena en la guerra estaba la repartición de las tierras de Julio Arboleda a su favor y la expedición de la Ley 90 de 1859. Según Antonio García la importancia de la citada ley era la siguiente: consagraba el régimen comunal como un estado permanente de los resguardos, encarga a los pequeños cabildos de la administración económica, y declara la nulidad de los contratos de enajenación total o parcial de los resguardos, lo mismo que de los contratos de hipoteca.
La ley 90 de 1859 es la precursora de la creación de resguardos en el Cauca y la Ley 89 de 1890 que reconoce los Cabildos como autoridad de las comunidades y el resguardo como un territorio intransferible, desde entonces se da una continuidad en la lucha del Páez por la recuperación de sus instituciones luchando legalmente. Luego en 1970 con el CRIC por la lucha del territorio.

Hay tres razones por las cuales surgen un normatividad favorable a los indígenas impulsada desde el Cauca y el Tolima que son:
Continuidad histórica.
Los derechos indígenas vienen del derecho indiano español colonial. En diferentes leyes se van reconociendo estos del pasado. Luego el Estado Colombiano en la Constitución de 1991 retoma los derechos concedidos por la Corona Española.
En 1960 surge la “amenaza del comunismo” sobre los países latinoamericanos y por ello Estados Unidos junto con los Gobiernos Latinoamericanos decide hacer la reforma agraria en todos esto países. Allí se incluyen el reconocimiento de ciertos derechos indígenas y esto ayuda a que el Estado tenga una apertura legal a este tipo de temas.

En los últimos 30 años el CRIC se movilizo por la tierra y por sus derechos. Cuando llegó la negociación de la Constitución Política los indígenas se constituyeron como un movimiento social fuerte con capacidad propositiva, por ejemplo la ONIC realizo un proyecto de ley completo y lo presento a la Constituyente.
Otra razón por la cual los indígenas lograron el reconocimiento de sus derechos en la Constituyente es porque estaba integrada por un grupo de sectores progresitas que apoyaron la creación de derechos étnicos en la Constitución. Recordemos que la Constitución fue parte de un acuerdo para la inserción de la insurgencia como EPL, Quintín Lame, M19, PRT.
“Sin embargo, el análisis de sus narrativas históricas no puede llevarse a cabo sin prestar atención también al hecho de que la historia moral que articula el movimiento indígena hoy en día se da en el espacio de interacción entre la comunidad indígena y la sociedad colombiana, en este sentido, debe responder a necesidades ideológicas que son a la vez internas y externas. Por consiguiente, la conciencia histórica de los Nasa debe ser examinada dentro del contexto de las transformaciones históricas de la sociedad colombiana, lo que obliga a estudiar la transformación de los sistemas políticos, la cambiante naturaleza de la evidencia histórica en el sistema legal y la historia de la historiografía colombiana. En última instancia, para comprender la lógica interna de la historia Nasa debemos comprender la propia historia de Colombia”

Leyes y realidad
El reconocimiento por parte del Estado Colombiano de los derechos territoriales de los Pueblos Indígena tiene antecedentes en la visión indígena de la tierra desde tiempos inmemoriales en cuyas cosmogonías los propios nativos se han considerado parte de la propia naturaleza. Allí radica la gran fuerza con la que los Amerindios se opusieron al despojo territorial por parte de los conquistadores Españoles y por lo que lucharon para que se les reconociese sus territorios comunales. La Corona Española reconoció mediante la Cédula del Pardo de 1591 el dominio comunal de los indígenas sobre sus tierras ancestrales. En 1618, mediante Cédula real del 1 de octubre, Felipe III reconoció el estatuto de los Cabildos Indígenas como autoridades comunitarias.
El Pueblo indígena Nasa hizo su propia contribución a la defensa de los derechos indígenas al defender sus cosmogonías e instituciones ancestrales a la vez que negoció nuevas formulas institucionales y de relaciones con el nuevo poder Español. Así los Cabildos como autoridades de comunidades y los Resguardos como territorios comunales adquirieron en el período colonial Español la marca de la identidad y de la autonomía indígena. En esta lucha y forcejeo de poderes se destacó Juan Tama de la Estrella como un gran Cacique que a la vez que conocía su cultura ancestral también tenía la capacidad de negociar a favor de su pueblo con los Españoles.
Durante la conformación del estado Colombiano en el siglo XIX los derechos y la legislación indígena, que había sido reconocida en la colonia, sufrieron el embate de las elites dominantes para desconocerlos y derogarlos. La lucha indígena del Cauca logró que en 1859 el Estado Soberano del Cauca mediante la Ley 90, les reconociese un régimen permanente para los resguardos comunales y a los Cabildos como autoridades de comunidades. Estos antecedentes del Cauca contribuyeron de manera decisiva para la expedición de la ley 89 de 1890 por el Gobierno Nacional, que reconoció con carácter permanente los Cabildos y Resguardos Indígenas. A pesar de la citada Ley 89 numerosos resguardos fueron disueltos por iniciativa de los gobiernos nacional o regional, o por la presión de grupos económicos. En las primeras décadas del siglo XX adquirió amplio renombre el líder Indígena Manuel Quintín Lame quién exigía la protección de los resguardos al amparo de la Ley 89 y quién lideró la recuperación de las tierras indígenas en los departamentos del Cauca y Tolima. La violencia política de mediados del siglo XX afectó en forma grave a los indígenas por la muerte de sus líderes, el desplazamiento forzado de miles de comunidades y por la perdida de gran parte de sus tierras.
En la segunda parte del siglo XX el avance de los movimientos sociales indígenas y campesinos reivindicando sus derechos a la vez que la apertura de políticas y programas del Estado, han confluido en coayudar a una mejora sustancial de la vida y la cultura indígena en Colombia. En dicho período se reafirmaron viejas conquistas legales y más importante aún adquirieron rango constitucional los derechos fundamentales de los Pueblos Indígenas y Grupos Étnicos Colombianos.
En la actualidad, con una población cercana al millón de habitantes, los indígenas son propietarios de más de 32.000.000 de hectáreas, y estudios de Planeación Nacional calculan que cerca de un 10% de territorios indígenas aún carecen de titulación. Garantizar la estabilidad y la titulación de los territorios indígenas es fundamental para cimentar un desarrollo indígena en el largo plazo y para prevenir los efectos dañinos de la violencia y el desplazamiento forzado.
En la realidad los indígenas tienen la titulación del 30% de los resguardos del país, y esto los hace únicos en el mundo. El problema es que el gobierno titula mas territorios de selva o baldíos pero no compra predios para indígenas que no tienen. Los Paeces son un grupo indígena que tiene mucha habilidad política y han logrado muchas cosas.

CONCLUSIONES

La organización, la auto-organización y la cosmovisión de la comunidad indígena Nasa, incorporan varios elementos endógenos y exógenos, que se constituyen como una forma de enfrentarse a un modelo dominante de organización socio-cultural, política y económica, basado en el capitalismo. .

Los Nasa se han destacado por haber sido unos maestros interpretativos de condiciones y cambios, lo cual ha implicado un continuo proceso de auto-organización, donde no se han superado los antagonismos entre los elementos propios de la cultura Nasa y elementos ajenos, incorporando los nuevos componentes exógenos aparentemente contradictorios que han permitido una resistencia frente el modelo occidental capitalista.

Aunque en la normatividad vigente relacionada con los derechos de las comunidades indígenas que tienen expresión en la carta política del 91, apuntan a proteger la diversidad étnica, cultural y la existencia de los territorios indígenas, los derechos, los deberes y las garantías constitucionales no adquieren una realización eficaz y por el contrario la ausencia del estado pone de manifiesto la fragilidad de estos derechos.

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[1] Reyes, Román. 1988, Terminología Científico-social, Aproximación crítica, Ed. Anthropos, Barcelona. pp. 834-837.
[2] ESCOBAR, Arturo, 2005, Más allá del tercer mundo, Ed. ICANH, Bogotá. Cáp. 9. Otros mundos ya son posibles: autoorganización, complejidad y culturas poscapitalistas.pp. 221-222

[3] HERNÁNDEZ DELGADO, Esperanza. Resistencia Civil Artesana de Paz: Experiencias Indígenas, Afrodescendientes y Campesinas. Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana, 2004.
[4] De la página del ACIN, http://www.nasaacin.net/historia_general.htm, consultado el 21 de Mayo de 2006.
[5] ESCOBAR, Arturo, 2005, Más allá del tercer mundo, Ed. ICANH, Bogotá. Cáp. 9. Otros mundos ya son posibles: autoorganización, complejidad y culturas poscapitalistas.pp. 225-229
[6] De la página del ACIN, http://www.nasaacin.net/noticias.htm?x=1823, consultado el 21 de Mayo de 2006.
[7] Nos ignoran, nos matan de hambre y nos asesinan. Reporte de la marcha del sector de Remolina vía Panamericana Nariño Mayo 16 del 2006 Documento descargado en Mayo 18 del 2006 de www.nasacin.net. . Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca.

CLAVES PARA PENSAR UNA NACION HIBRIDA EN EL ESCENARIO ÉTNICO:
Entre la Multiculturalidad y el Multiculturalismo.
Por Jhonn Jairo Jaramillo Gómez. Estudiante de Sociología
Universidad del Pacífico Buenaventura.

RESUMEN.
Se pretende hacer una aproximación a la diversidad étnica para pensar una nación híbrida, y a su vez describir las claves de Nación, Cultura y Lenguaje, para configurar una estructura conceptual desde donde se logre develar las relaciones sociales, políticas, económicas y culturales que se entrecruzan a la luz de conceptualizaciones de multiculturalidad y multiculturalismo. Sin embargo, los análisis tienen un sesgo hacia el tema afro, dado que desde esta postura la mirada se convierte en un prisma que permite recrear el escenario diverso de esta nación híbrida, pero que por efectos de una ideología homogenizante, hegemónica, elitista, militar, clasista y machista se quiere opacar la presencia de otras realidades que hacen parte de nuestra identidad.

Consideración Inicial:

En un escenario de la diversidad, el modelo hegemónico y homogenizador de la cultura es un crimen contra la humanidad. Se hace necesario estimular una postura contrahegemónica, en la que se develen, se vislumbren esas otras culturas que son la verdadera esencia de la nación pero que de manera despectiva son vistas bajo al óptica del comercio como exóticas, folclóricas adornando la nación en los eventos internacionales.

De allí, la necesidad de construir una nación en la que las relaciones de poder y dominación que excluyen, discriminan, invisibilizan se transformen por espacios democráticos de participación que permitan crear un ambiente de debate constante entre las comunidades que hacen parte de la nación, con el fin de develar esos temas que les falta reflexión como el de la desigualdad, la inmigración, los derechos humanos; pero la idea generalizada que los acompaña es: “que más se puede decir”, “otra vez el mismo tema”, “es un tema satanizado, prohibido”, cayéndose el tema por su peso. Por ello, considero importante citar a Ramón Grosfoguel en su discurso sobre Césaire en el que se apoya en el planteamiento del filósofo colombiano Santiago Castro-Gómez (2003) quien ha reflexionado sobre el manejo de temas encubiertos y los ha llamado:

“la epistemología del "punto cero" que caracteriza a las filosofías eurocéntricas. El "punto cero" es el punto de vista que esconde y encubre su propio punto de vista particular como si estuviera más allá de todo punto de vista, es decir, el punto de vista que se representa a si mismo como no teniendo ningún punto de vista. Esta es la perspectiva que asume la mirada desde el ojo de Dios que siempre encubre y esconde su perspectiva local y particular bajo un discurso universalista abstracto. (Ramón Grosfoguel 2006.)

Por ello, enfocar en un primer plano el tema de lo étnico para pensar la nación requiere de un cambio de postura, de una mirada diferente, donde las cosas se presenten en este escenario con el nombre verdadero, evitando los eufemismos y las allodaxias. Así, para mayor compresión en lugar de educación etnoeducación; cultura multicultura, relaciones socioculturales interculturalidad, entre otros.

Entre la Diferencia la Diversidad:
Este mundo es un mundo dinámico que se construye y se reconstruye diariamente con la participación y la no participación del individuo y la sociedad en los escenarios donde se desarrolla la vida humana: los oficiales, los informales y los híbridos. Por ello, la forma como se asumen las relaciones que se establecen con las diferencias y las diversidades, es fotografiar nuestra historia, nuestra realidad a través de la situación y la posición en el escenario social. Así, para los discursos oficiales hablar de diferencias es indicador con el cual se teje las relaciones de poder, donde las clasificaciones van desde la inferioridad y subordinación, tal como expone magistralmente Ramón Grosfoguel en su ponencia: “Redefinición del sistema-mundo y producción de utopía desde la diferencia colonial. (Seminario de etnoeducación Universidad de Antioquía 2006):
“construir, una jerarquía de conocimientos superiores versus conocimientos inferiores y, par tanto, de seres superiores versus seres inferiores en el mundo. Pasamos de los pueblos sin escritura en el siglo 16, a los pueblos sin historia en el siglo 18, a los pueblos sin civilizaci6n en el siglo 19, a los pueblos sin desarrollo a mediados del siglo 20 y ahora a los pueblos sin democracia a comienzos del siglo 21. Pasamos de los derechos de los pueblos en el siglo 16, a los derechos del hombre en el siglo 18, a los derechos humanos a fines del siglo 20. Todos discursos que forman parte de los diseños globales imperiales articulados a la simultánea producci6n y reproducci6n de la división internacional del trabajo entre centros y periferias que se superpone de manera compleja y enredada a la jerarquía etno/racial global entre Europeos y no-Europeos”

Mientras que para escenarios informales e híbridos el concepto de diversidad trasciende los factores discriminadores y etnicistas, lo cual permite tener en cuenta otras formas de ser diverso, en que las clasificaciones superen los maniqueísmos elementales que le sirven a las clases dominantes para conservar su estatus y montar programas de caridad disfrazados de participación y democracia. Lo cual incluye en este escenario lo que Walter Mignolo considera un “Paradigma otro” que cosiste:
“primero en la diversidad como proyecto universal y no ya un universal abstracto, y segundo como un pensamiento critico y utopístico que se articula en todos aquellos lugares en lo cuales la expansión imperial/colonial le negó la posibilidad de razón, de pensamiento y de pensar futuro” .

Pensar desde la diferencia y la diversidad en este mundo dinámico es acercarse a la cultura como medio y como fin, y a su vez en campo de batalla1 donde el reclamo por la diversidad étinico-cultural e indentitarias así se lo exigen, lo cual permite pensar que la cultura ha sido muy flexible con quienes la han utilizado para justificar sus hechos, llega el momento de la subversión cultural como lo propone Anibal Quijano, la herramienta fundamental para consolidar una nueva hegemonía,2 de leernos a través de la diversidad.

Así, la presencia del otro en el escenario social es la clave para conocer y reconocernos en la dinámica de la multiculturalidad y la interculturalidad donde asumir una posición hegemónica, vertical frente a los otros o una conducta integradora y horizontal, permitiría detectar la mirada de los grupos étnicos. Desde allí, los discursos integran o excluyen para medir el atraso o el desarrollo de las comunidades, como es el caso de los municipios del Chocó y especialmente Buenaventura con su paradoja: entre lo moderno y lo tradicional.

De esta manera, construir un escenario de hibridez en el que se pueda interpretar el papel de cada uno de los grupos étnicos sin que se invisibilicen o desconozcan sus prácticas, costumbres, símbolos o en el que se aculturalicen, se cambien por las hegemónicas es aceptarse hibrido que consiste primero en el autoreconocimiento y segundo en el reconocimiento de los demás. Como por ejemplo: ser afrocolombiano va más allá del color de la piel, lo cual seria un paso para iniciar los proceso de etnización conciente (Carlos Efrén Agudelo). Para entender este proceso habría que sobreponer la relación global/local a local/global y estar de acuerdo con el sociólogo portugués Boaventura de Sousa Santos (1999), quien define la globalización como un localismo globalizado. Para de Sousa, la globalización puede definirse como:
“un proceso a través del cual una determinada condición o entidad local amplía su ámbito a todo el globo y, al hacerlo, adquiere la capacidad de designar como locales las condiciones o entidades rivales” (1999:56).

De Sousa entiende la globalización no como un proceso de universalización de la modernidad europea, sino como un proceso contradictorio y dispar en el que se dan simultáneamente múltiples formas de globalización y localización, que reflejan las jerarquías y asimetrías del sistema mundial. (Axel Rojas Junio de 2006).

Los Elementos Claves.

1. La Nación.

Los puntos claves a través de los cuales se va a develar la el escenario híbrido en el que participa la etnicidad como elemento dinamizador son la ‘Nación’ y la ‘Cultura’. El primero de ellos como una categoría entendida como “una comunidad imaginada” caracterizada en compartir un territorio habitado por diferentes grupos sociales y étnicos, con lenguajes, dialectos y formas distintas de pensar y representar sus relaciones con la naturaleza, sus dioses y organizaciones comunitarias, sin embargo, pese a esta heterogeneidad, en el escenario de la nación desaparecen las clasificaciones y exclusiones y todos se relacionan de manera horizontal.3 Aunque hay pensadores que interpretan la nación como una forma de engaño, así lo define el filósofo Avishai Margalit en La Ética de la Memoria (2002) donde discute el papel principal de la memoria en formar naciones: "Una nación", dice acérbicamente,
"se ha definido como una sociedad que alimenta un embuste sobre los ancestros y comparte un odio común por los vecinos. Por lo tanto, la necesidad de mantener una nación se basa en memorias falsas y el odio a todo aquél que no lo comparte."4 .

Esta mirada, se ubica en una red de conocimientos que se entrecruzan con los discursos e intereses de poder y dominación, pero este agregado conforma un escenario distinto conocido como Estado, aquel ente administrativo que pretende organizar y defender la nación, dado el conjunto de diversidades que articula: “Ideologías de racismo, xenofobia, exclusión entre otros como el civismo”. Sin embargo, se presentan naciones sin Estado o aquellos Estados para la nación, aunque esta relación ha generado tragedias horribles, violación de los derechos humanos y la idea de morir en la guerra.5

Es así como la nación, una forma de identidad colectiva dio la base cultural para la creación del Estado constitucional y a su vez contextualizó el surgimiento de la democracia, que se consolidó a través de la categoría de ciudadano como miembro potencial y activo de la democracia.

Ahora bien, para manejo y control el Estado aplica las clasificaciones como un elemento de poder, por ello, la frase popular “divide y reinaras”, se convierte en su fortaleza y en una forma de opacar el verdadero sentido de la nación, que significa desde la definición que Habermas plantea un sentido amplio de identificación con la nación colombiana:
“pertenecer a la nación hizo posible por primera vez una relación de solidaridad entre personas que previamente habían sido extrañas las unas para las otras”.

Sin embargo, cuando el Estado comienza administrar la nación y también a defenderla contra la guerra lo lleva a burocratizarse y dividirse entre el centro y las márgenes.

Ahora bien, el proceso de dominación esta permeado por un sistema educativo homogéneo y estandarizado que impone categorías de uniformidad a los ciudadanos a través de un lenguaje del centro como un lenguaje nacional, mientras se relegaba a categorías de etnicidad, dialecto y folklore otras formas que no eran certificadas por el centro. Tarrow (2000:2). En este sentido, Fals Borda y Mora-Osejo en su texto “La Superación del Eurocentrismo” hace un llamado a mirar seria y verdaderamente nuestra realidad, nivelando las formas de conocimiento, ya que es un hecho que la centralidad del discurso y accionar del Estado esta más fundamentada en políticas e ideologías del eurocentrismo. Esta situación se puede leer como:
“...la ignorancia sobre nosotros mismos, sobre nuestro origen, nuestro devenir histórico, nuestra geografía, nuestros recursos naturales entre otros; más pronto que tarde, nos llevará a convertirnos en el gran mercado de productos y tecnologías de los países poderosos y, sin que nos lo propongamos, en promotores de la economía de consumo. La misma que nos conducirá hacia el endeudamiento, cada vez mayor y la sobreexplotación de nuestros recursos...”

Aunque ésta es una descripción que se asemeja a nuestra realidad y que se sella con honores firmando el TLC, los autores Fals y Mora no esta promoviendo una actitud de aislamiento y xenofobia en el ciudadano por el contrario pretende hacer una llamado a nuestra conciencia al sugerir:
“..cumplir con una necesidad de acumulación de conocimientos congruentes con nuestro crecimiento y progreso, que la Investigación-Acción Participativa (IAP) se define como la ‘suma de saberes’... es decir, que los paradigmas dominantes no es que sean superiores a los que se generan en otras latitudes que conduzcan al fortalecimiento de nuestro mundo... es que cuando se emplean marcos científicos y de referencias que no se arraigan en el medio de donde se quiere aplicar, aparezcan rezagos y desfases teóricos-practicos con implicaciones disfuncionales para los sistemas culturales, sociales, políticos y económicos... se convierten en fuentes de desorganización y anomia que llevan a tensiones expresadas en violencias, desordenes y abusos del medio ambiente. Necesitamos construir paradigmas endógenos enraizados en nuestras propias circunstancias que reflejen la compleja realidad que tenemos y vivimos”.

Podría pensarse entonces en esa idea inicial de una nación incluyente en medio de la diversidad cultural y como tal en el producto que surge de ese encuentro: la hibridez6 .Somos una nación híbrida que esta sedienta de una lectura precisa de las ciencias sociales superando los saberes coloniales, eurocéntricos y la violencia epistémica, es decir, impensar, abrir y redimensionar la ciencias sociales7 , con el fin de incursionar en el escenario de la interculturalidad que confronta, supera y desborda la idea de nación. De esta manera, las ciencias sociales en conjunto, en una propuesta interdisciplinaria de pensar una nación pluriétnica, multicultural se convierte en una luz en el camino que abre las oportunidades que se han esperado desde antes del inicio del reinado de la razón a quien se le debe hacer un juicio sobre el papel cumplido en el desarrollo de la humanidad.

2. La Cultura.
“La cultura ha pasado de ser parte de la solución a ser parte del problema” Terry Eagleton

La segunda clave es el prisma de la Cultura, como un concepto construido desde la mirada del investigador y aprobada por la ideología dominante, dado que su forma de representación se permean por etnocentrismo, eurocentrismos y posturas excluyentes y diferenciadoras.
De allí se puede analizar la relación entre globlalización e inmigración donde Kymlicka propone no solo la integración y el reforzamiento de la leyes antidiscriminatorias sino cambiar la imagen que se da de los inmigrantes en los libros de texto en los documentos de gobierno y en los medios de comunicación.8 Es decir, la inmigración supone el establecimiento de una sociedad multicultural, lo cual pone en duda la estabilidad de la democracia al aumentar las desigualdades en el interior de dichos países receptores y, en consecuencia, favorecer procesos de exclusión social dificultando el establecimiento de tales sociedades. Así, aparece como caído del cielo el escenario del multiculturalismo representando una violencia simbólica apoyada en una relación de comunicación hecha para adornar la sumisión de ese otro. De esta manera le corresponde a la Cultura enajenarse de si misma y pensarse desde otro escenario donde sin presiones de intereses e ideologías dominantes logre dar las luces necesarias para buscar los medios de integración y reconocimiento de la diversidad étnica y cultural a través de la etnoeducación cuyo propósito es propiciar un cambio de mentalidad, en el que el saber no están importante como el entender los procesos de cambios e integración. Entonces, propiciar espacios donde converjan conocimientos y hechos interraciales e interculturales entre diversas etnias y grupos sociales nos acercaría a un mundo en construcción lejos de el poder comercial que pretende extender al mundo entero los intereses particulares de los ‘negocios’ y de quienes los dirigen; que actualmente se encarnan en las alianzas de poder entre el dinero y los mass media9 .
Así, tanto Wallerstein y Ortiz-Oses convergen sobre el significado de la cultura debe orientarse hacia una mirada del “Otro” la “Otrorización”. Es decir, la cultura es la encargada de atisbar, frente o junto a la política realista, “el otro Estado” y la “otra relación”, lo otro de una política que uno puede llegar a entender”10 . De donde el modelo analítico de Sistema-mundo moderno que propone Wallerstein en el que dice que:
“las sociedades no son estructuras autónomas, de evolución interna; al contrario , fueron y son de hecho en primer lugar estructuras creadas por procesos de escala mundial y moldeadas como reacción a ellos”
En este sentido la “otrorización” justificó tanto la evangelización como la implementación de un modelo ilustrado de educación en que no tuvo cabida formas “otras” de estar, comprender y ser en el mundo. Entendido de esta manera la negación del otro se remonta al periodo del descubrimiento, conquista, colonización y evangelización, recorriendo la relación entre metrópoli y periferia11 .

De igual manera el profesor Alban reflexiona sobre le concepto de cultura y la describe como:
“La cultura convertida en objeto de estudio contribuyó a marcar diferencias fundamentales en la minorización la exclusión y la exotización del estudiado, haciendo con esto que los sujetos se cosificaran anta la lupa de los estudiosos, preocupados mas en sustentar sus teorías a costa de inventarse, en mas de un caso, realidades que debían ser acomodadas a las necesidades de la producción de conocimiento” 12

Además, su significado es prácticamente lo contrario. Así, lo expresa Castro-Gomez Santiago en su texto. “Apogeo y decadencia de los estudios culturales: una visión antropológica”:
“La cultura ha dejado de ser exclusivamente un conjunto de valores, costumbres y normas de convivencia ligadas a una tradición particular, a una lengua a un territorio. En tiempos de capitalismo avanzado la cultura se ha destradicionalizado y desterritorializado, es decir, se ha convertido en un repertorio de signos y símbolos producidos técnicamente (de acuerdo con intereses particulares) y difundidos planetariamente por los medios de información ... desde mediados del siglo XX estamos asistiendo aun cambio cualitativo en el estatuto de la cultura”

Podría preguntarse entonces tal como lo hizo Elizabeth Cunin en su texto: “Identidades a flor de piel: lo "negro" entre apariencias”. que:
“¿el investigador en su campo encuentra lo que busca o produce lo que encuentra?

3. El Lenguaje:
3.1 Los Discursos de lo Étnico y la Multicuturalidad.
La homogenización es un proyecto que busca construir Estado-Nación, donde sus poblaciones deben corresponder con las características ideales que les permita ser incluidos en los programas de gobierno y recibir sus limosnas para evitar caer en el olvido y la invisibilización. Con esta bandera diferenciadora se ha administrado las poblaciones del territorio colombiano, se da y se quita. Así, el discurso oficial integrador en el que se reconoce a las comunidades afrocolombianas a través de la ley 70, tiene su opositor y enemigo en la ley forestal, donde efectivamente son dueños de las superficies, mas no del subsuelo y de espacio aéreo.

Con este escenario los discursos multiculturalistas buscan incluir las diferencias culturales como diversidad cultural en el marco de la democracia liberal y derechos humanos Y en este sentido estar de acuerdo con Habermas quien plantea:
“no el filósofo, sino los ciudadanos deben tener la última palabra, serán los pobres quienes exijan su derecho a la equidad, serán las mujeres quienes reivindiquen su derecho a la diferencia de género, serán los grupos culturales excluidos los que reclamen su derecho al reconocimiento”.
Así, se pretende evitar ser acogido y apoyado por el capitalismo globalizado en el que la afirmación de identidad o grupo étnico pase por los agentes de consumo el cual los disfraza de democracia liberal incluyéndolas en una lógica política y económica. Lo cual seria el camino más fácil para la homogenización de la diversidad.

Ahora bien, con relación a esta relación de la diversidad el sociólogo Axel Rojas13 Profesor de la Universidad del Cauca nos propone una definición de multiculturalidad acorde al contexto de las comunidades negras del pacífico el plantea que:
“La multiculturalidad hace referencia a la existencia de diversos grupos humanos al interior de una sociedad, cada uno con trayectorias y horizontes culturales diferentes; lo que hace evidente que no nos referimos a un hecho social novedoso, en tanto la pluralidad cultural ha sido un rasgo característico de lo que hoy conocemos como la sociedad colombiana, desde mucho antes de la presencia europea en este territorio. Sin embargo, lo que hoy reconocemos, o estamos en proceso de asumir, como constitutivo de la multiculturalidad, es el resultado de las formas que asumimos para nombrar y entender la cultura, lo cultural o la diferencia cultural”(Rojas Junio 2006.)


En este sentido, la filosofía multiculturalista frente a esta situación de la afirmación identitaria propone tres tendencias para explicar los fenómenos sociales, políticos y económicos de los grupos étnicos, frente a la avalancha con que el globalismo consumista pretende invadir las áreas de recursos naturales y propone a los pensadores articular las teorías clásicas que han servido para pensar los fenómenos com la revolución francesa, industrial y global. Así, el I Foro Nacional de Etnoeducación Afrocolombiana de 2002 en su aparte “Multiculturalismo, Resistencia y Educación Intercultural Afrocolombiana a cargo de Leonardo Tovar González, nos ilustra sobre las estas tres corrientes de pensamiento:
“la comunitarista, la liberal y la republicana. La primera, sustentada por Charles Taylor en su opúsculo ya clásico “El multiculturalismo y la política del reconocimiento”, ha sido seguida en América Latina, con las variantes del caso, por el mexicano Luis Villoro y el colombiano Carlos B. Gutiérrez. La liberal expuesta por Will Kymlicka en CiudadanÌa multicultural, también con sus propias versiones, ha encontrado voceros latinoamericanos en Fernando Salmerón y Ernesto Garzón. Por su lado, el multiculturalismo republicano se inspira en esferas de la justicia y otras obras de Michael Alzer, y halla en León Olivé y Francisco Colom algunas de sus expresiones en lengua española. Pero es oportuno que situemos esta discusión en el contexto de la reflexión política actual. Como se sabe, esta escena ha sido dominada por John Rawls desde 1971, año de la publicación de Teoría de la justicia. Con base en una reconstrucción analítica del contractualismo de Rousseau y Kant, el autor estadounidense postula una situación original hipotética donde los agentes acuerdan, con plena imparcialidad, los fundamentos de una sociedad justa. En procura de combinar los criterios de libertad e igualdad, Rawls formula como principios de justicia, primero, el derecho de todos los ciudadanos al igual disfrute de las libertades básicas y, en segundo lugar, que las desigualdades económicas sean compatibles con la igualdad de oportunidades en la provisión de los cargos públicos y con la inversión prioritaria en los sectores más necesitados. Trasladado a la educación, este llamado coincide con el movimiento hacia una escuela multicultural que brinde a los estudiantes la oportunidad de recrear sus identidades culturales y de género particulares. Mientras el énfasis de Taylor estriba en el valor de la pertenencia comunitaria, la visión del también canadiense Kymlicka consiste en mostrar que la opción multiculturalista se puede derivar consecuentemente del individualismo liberal”.

Así, el Pacífico no se escapa de este tipo de relaciones donde la política económica nacional e internacional tiene la mirada puesta en él como es gran laboratorio y reservorio del mundo. Politizar entonces la población incluirla en corrientes liberales con el fin de sentirse representados puede considerarse como una estrategia doble filo, donde un fracaso seria la respuesta con mayor justificación, bien por un rechazo directo de la población por las ofertas o bien por caer en sus sofismas políticos.

Por tal motivo, comprender el marco teórico-conceptual de la política nacional e internacional sobre diversidad étnica, permitiría adquirir posturas criticas que eviten la manipulación banal de las relaciones humanas y su patrimonio.

3.2 La Apuesta por el Multiculturalismo
Al ser tan evidente el manejo conceptual del multiculturalismo por las élites del poder, surgen las acciones afirmativas como una forma de pago de la deuda histórica con quienes habían sido víctimas de discriminación y buscar la igualdad ante la ley. Aunque Giovanni Sartori plantea al respecto sobre las acciones afirmativas como:
“una política correctora y de compensación capaz de crear, o recrear, iguales oportunidades y posiciones para todos. Es decir, borrar las diferencias que perjudican y restablecer la ceguera a las diferencias”14 .

En este sentido, es importante contextualizar el tema del multiculturalismo en la esfera política y es John Rawls el pensador del liberalismo igualitario quien considera importante la discriminación positiva pero no en lo concerniente al género o raza, ya que la propuesta de equilibrar cargas a favor de desaventajados sociales debe ser en términos económicos y no culturales. Además Nozick concluye que rectificar legalmente las circunstancias de desigualdad llevan por una pendiente resbaladiza, lo cual es pensar como los teóricos liberales la acción afirmativa en términos de raza y genero:
“privilegiar o darle un trato especial a una identidad o grupo generaría más injusticia y menos reconocimiento, ya que tendría efectos perversos como de dividir la humanidad en raza y géneros y así se empobrece la diversidad cultural”.

Ya lo había planteado Bourdieu en su ensayo “La Nueva Vulgata Planetaria” en el cual ataca despiadadamente a un lenguaje que sirve como ideología al primer mundo para seguir conservando y acumulando poder y dominación. El texto plantea:
“En los países desarrollados, patronos y altos funcionarios internacionales, intelectuales de los medios y periodistas de alto vuelo, se han puesto de acuerdo para hablar con una lengua extraña cuyo vocabulario, aparentemente sin origen, está en boca de todos: “mundialización” y “flexibilidad”; ”gobernabilidad” y “empleabilidad”; “underclass” y “exclusión” ; “nueva economía” y “cero tolerancia”; “comunitarismo” y “multiculturalismo”, y sus primos “posmodernos”, “etnicidad”, “identidad”, “fragmentación”,15

Además de desteñir el iluminismo con que se presenta el termino multiculturalismo, Bourdieu reflexiona sobre los actores sociales llamados a confrontar los desarrollos que trae la aplicación de este concepto en los escenarios sociales y propone:
El “multiculturalismo” norteamericano no es ni un concepto, ni una teoría, ni un movimiento social ni político —aunque pretenda ser todo esto a la vez. Es un discurso de pantalla, cuyo estatuto intelectual proviene de gigantesco efecto de allodoxia nacional e internacional16 , que engaña tanto quienes participan como a quienes no.

Y es así como se da, por ejemplo, el debate confuso y flojo alrededor del “multiculturalismo”, concepto importado a Europa para designar el pluralismo cultural en la esfera cívica, mientras que en Estados Unidos designa, en el movimiento mismo que lo enmascara, la continua exclusión de los negros y la crisis de la mitología nacional del “sueño americano”, de la “oportunidad para todos”, correlativa a la bancarrota que afecta el sistema de educación pública en un momento en el cual la competencia por el capital cultural se intensifica, y cuando las desigualdades de clase crecen de manera vertiginosa. El adjetivo “multicultural” oculta esta crisis al aislarla artificialmente del microcosmos universitario y al expresarla dentro de un registro ostensiblemente “étnico”, mientras que su verdadero interés no es el reconocimiento de las culturas marginalizadas por los cánones académicos, sino el acceso a los instrumentos de (re)producción de las clases media y alta.17

Consideración Final:
“La producción académica en el campo de los estudios sobre las poblaciones negras, ha estado permeada por conceptos propios del quehacer político y académico de reivindicación identitaria, expresado con frecuencia en los discursos reivindicativos y definiciones legales (Ley 70 de 1993)”. (Sept.2004). Axel Rojas

Después de hacer una lectura disciplinada de los significados del multiculturalismo a la luz de los conceptos de Nación y Cultura la conclusión es muy compleja dado que la clave para desenredar la red de conocimientos inmersos en el escenario multi-cultural es el lenguaje, las interpretaciones de las étnias, de los investigadores, de la ideología dominante. Así, el multiculturalismo es una trampa que oculta las verdaderas relaciones de poder y violencia “intercultural”, traduciendo la desigualdad, la exclusión, marginalización, por diferencia, hibridez, diversidad étnica, entre otros. Es decir, vestir con nuevos ropajes las viejas problemáticas

De esta manera, los investigadores como portadores un discurso oficial científico generan una postura de alerta y de incertidumbre contra ciertas imperfecciones del multiculturalismo que guía sus estudios. Esto lo demuestra muy bien Elizabeth Cunin en un caso específico con los palenqueros:
Con los palenqueros, se asiste a una situación de inversión de jerarquías, tanto en relación con la población local como con el campo académico. Los palenqueros pasan del abismo de la jerarquía racial a la cima de la jerarquía étnica, convierten un estigma en símbolo de multiculturalismo, escapan al estatus de ‘negros’ para ocupar el de ‘afrocolombianos’. Esta transformación pasa por una monopolización del discurso y de la identificación étnicos, que significa a su vez una ocultación del resto de la población, doblemente discriminada: una primera vez por ser ‘negra’ (en la lógica heredada de la época colonial), una segunda vez por no ser suficientemente ‘negra’ (en el lenguaje del multiculturalismo). De ahí en adelante, la situación es ambigua para el antropólogo: si él acepta esta monopolización de la fuente de toda identificación étnica, se quedará ciego para los otros procesos de identidad apropiando el discurso de la minoría por el de la mayoría; si produce un discurso que no corresponda con las expectativas de aquellos que controlan su propia puesta en escena de la identidad, verá en parte cerradas las puertas de su terreno...

Que hacer entonces frente a este escenario que propone el multiculturalismo, si para otro caso como el de los champetúos la situación se convierte en más compleja como lo describe Cunin en el texto citado:
Hablar de ‘raza’, ‘racismo’, ‘negro’, ‘afrocolombiano’ a los champetúos no tiene sentido y no dará lugar sino a una conversación confusa, vacilante y corta; se trata más bien de intentar un largo trabajo etnográfico, de entrar en la lógica de los discursos y de las prácticas de los champetúos. No obstante, al tomar prestado su lenguaje indirecto que remplaza el ‘negro’ por el ‘moreno’, la discriminación racial por la pobreza, existe el riesgo de mantener el velo sobre la dominación que esas estrategias tienden precisamente a ocultar y esquivar. El equilibrio debe entonces encontrarse entre la imposición de un registro racial venido de otra parte y la aceptación ingenua de una convención de evitamiento construida localmente.

Ahora bien, la relación entre multiculturalismo y nación invita a pensar revolucionariamente, subvirtiendo y rompiendo con esquemas paradigmáticos que han pretendido ser totalitarios con sus explicaciones globales, locales y desarrollistas con el apoyo, asistencia y bienestar que brindan las potencias. Desconociendo los desastres a los que conducido este desarrollo: destrucción de la naturaleza, pérdida de las tradiciones, entre otras cosas como la imposición de una “colonialidad del poder” (Mignolo 2003:27) que se representó como la diferencia cultural, negándonos en la posibilidad pensarnos a un futuro y a su vez en una nación independiente. Así, no es fácil asumir el duelo, enfrentar la ausencia de ese padre protector, sin embargo, es una tarea que debemos asumir con la alegría ansiosa de reacomodar nuestra historia, poner en un lugar aquellos aportes que nos impusieron con la fuerza militar, con la palabra intimidadora del sacerdote y con la voz encantadora del maestro, que buscó soterrada y directamente borrar la herencia de nuestra tierra por historias y personajes de lugares extraños, tal vez irreales, con los cuales no hubo identificación. Es hora entonces de cambiar, de quitarnos esas gafas eurocentricas para reconocernos unos sujetos híbridos en una nación híbrida. Esta es la labor que a las ciencias sociales en compañía de la etnoeducación les corresponden, descubrir y escribir la historia no contada y la que se esta creando en estos escenarios ya conocidos pero vestidos con los ropajes naturales. Una tarea para comenzar a vernos, a visibilizarnos, consiste en enfrentar las mascaras del elitismo, del racismo, del machismo, del militarismo que han protagonizado los hechos relevantes de esta historia oficial18. Es decir, encontrar esos otros héroes e historias anónimas que las élites blancas, ricas machistas y hegemónicas escondieron pero no borraron.

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2 Peña Grisanthy Marzia. CONOCIMIENTO: ¿Problema de validez o colonialismo? En: Revista de estudiantes de Sociología. Nº 4 Bogotá, Universidad Nacional. 2004.
3 O’Donell Guillermo. Notas Sobre la Democracia en América Latina. En: El Debate Conceptual sobre la Democracia. Pag. 20
4 En: Wikipedia. Definición de Nación.
5 O’Donnell. Pags. 18
6 García Canclini Nestor. Culturas Híbridas. Estrategias para Entrar y Salir de la Modernidad. Buenos Aires. Editorial Suramericana.1992.
7 Useche Raul. La Desregulación de la teoría. Una critica a la apuesta transdisciplinar postmoderna. En Revista Piedra de Panduro. Universidad el Valle-sede Buga. Nº 4. 2002.
8 Will Kymlicka, Ciudadania multicultural , Paidos, Barcelona 1996 pag.54
9 Bourdieu, Idem.
10 Ortiz Oses Andres. En: Vattimo. Entorno a la posmodernidad. Editorial Antrophos 1994. pagina 167
11 Ideas Adolfo Alban: Cultura y globlalización: el Descentramiento de las identidades. ENES Pasto 2005.
12 Alban, Idem
13 Rojas Axel. “Reflexiones sobre multiculturalidad y ciencias sociales. Retos de los estudios afrocolombianos en la globalización. Ponencia Primer Encuentro lo étnico y lo cultural en la nación. Buenaventura junio de 2006.
14 Sartori Giovanni, La Sociedad Mutiénica. Editorial Taurus, Madrid , 2001 Pag 83
15 Bourdieu Pierre. LA NUEVA VULGATA PLANETARIA. Artículo publicado en el dossier ‘LAmérique dans les têtes”, en Le Monde. Mayo de 2000. Traducción: Fabián Sanabria y Guillermo Vargas
16 Allodoxia: el hecho de tomar una cosa por otra.
17 Bourdieu, Idem
18 MIRANDA C, Luis Abelardo. ETNOEDUCACION: Introducción a la Cátedra de Estudios Afrocolombianos desde un punto de vista neurolinguistico. Imágenes Gráficas Pág 48.
Identidad Afro e Identidad Nacional
En Colombia

Todo aquel que enfrente los mismos problemas que yo
Es mi hermano de sangre.
MALCON X
POR: RUBEN DARIO CAICEDO BIUZA

INTRODUCCION

Las identidades son, como he querido asimilar, un proceso en constante construcción, por eso quiero decir, que la teoría constructivista con la cual se casa Luís Carlos Castillo, para definir el concepto de identidad, inspira y sirve de guía para expresar la idea sobre la construcción de identidad en los afros colombianos;. Identidad que pienso, no es un producto acabado si no un proceso en construcción que requiere, o mejor necesita nutrirse de más elementos para lograr una cohesión identitaría en torno a lo Afro.

En un primer momento realizo un resumen de la historia ha serca de los procesos que han marcado los intentos por consolidar identidad étnica desde lo Afro en Colombia. Para ello mi análisis se centra en el discurso de la identidad nacional frente a la identidad étnica de los Afros en Colombia, análisis que sitúo en dos momentos históricos, 1820 flor inicial del periodo republicano en Colombia, y 1991-1993 cuando hace su aparición en la escena constitucional, el debate de la diversidad étnica y cultural en Colombia y en algunos países de latino América.

Seguidamente paso a realizar un pequeño análisis a un concepto particular plasmado en la ley 70 de 1993, el cual define a las comunidades negras y por ende a quienes se deben considerar como negros según la constitución colombiana de 1991. Mi supuesto, es que el concepto contenido en la ley 70 de 1993, el cual define lo que son comunidades negras no reconoce a todos los negros en Colombia. Esto hace que la misma ley sea impotente y no suficiente como herramienta política para lograr consolidar una identidad colectiva entorno a lo Afro en Colombia. Quiero también terminar con una propuesta que pretende dar continuidad al proceso de construcción de identidad étnica en los Afro colombianos. Es solo una idea de las muchas que surgirán en el continuo debate sobre la construcción de identidad étnica y cultural.





El discurso de la etnicidad en Colombia
(Siglos XIX- XX)


Una de las grandes fisuras en la historia del pueblo colombiano nace a partir del no reconocimiento de la diversidad étnica y cultural, desde 1820 cuando se logra la libertad absoluta de España, empieza a consolidarse la Nación Estado Colombiano. Frente a esto nace una pregunta ¿es posible crear nación en medio de la diversidad? Permítanme hablar de dos momentos históricos del periodo republicano en Colombia, en el cual el elemento Afro, factor que aquí pretendo estudiar, se constituía para las elites dominantes en el anatema que obstruía el proceso para construir nación con miras a un desarrollo económico, social y cultural.

1822, como ya he dicho, para mi constituye la flor inicial del periodo republicano en Colombia. El problema aquí quizás es más complejo, la idea de nación que manejaban los gobernantes de Colombia para dicho periodo no incluía el concepto de diversidad étnica y cultural, y ubicaba el programa, o la posibilidad de desarrollo a partir de lo mestizo. Entendamos lo mestizo no como la alusivo a mezcla, si no como un estatus social mas cerca de llegar a lo blanco, y mas alto que lo Afro y lo indígena. En este orden, quien es mestizo se encuentra en un nivel de reconocimiento mas aceptable que sus padres considerados de raza inferior, esto como escribe Peeter Wade, se entendía como un orden racial piramidal, el cual esta desglosado mas o menos así: En primer lugar lo blanco, que por el solo hecho de su color de piel (blanco), significaba poder y superioridad racial, seguido encontramos lo mestizo y aquí hablo del mestizo resultado de la mezcla del blanco y el Indígena, que era en términos de raza para la época, mejor reconocido que el mulato, es decir hijo de negro y blanco; la base de esta pirámide la constituía el elemento Afro. La mezcla entre indígena y Afro, es decir Sambo no tenia ningún significado importante para el asenso social, eso y la mezcla entre si era visto como el llamado amancebamiento1. En síntesis, si el Afro quería ser parte de la nación tenía que dejar de ser Afro, es importante citar a Wade en una experiencia de los Afro en el Choco.

Los Afro del Choco han sufrido dos procesos: “por un lado se han adaptado culturalmente a las normas y los valores cuyas ordenaciones han sido determinadas por las elites dominantes, tanto coloniales como republicanos”, (Wade, Peeter. 1993 Cáp. 1; 36). Aquí la adaptación debe entenderse como la decisión de ascender social y culturalmente, y esto solo se consigue para dicho periodo, por medio de la mezcla con alguien blanco.

“Por otro lado los negros del Choco y de otros contextos nacionales, han formado un núcleo y se han congregado, en parte por elección y en parte por las acciones de un mundo no negro” (Wade, Cáp. 1; 36).


___________________________
1 Amancebamiento es la relación procreación entre animales; el colonizador estigmatizo la unión libre entre Afros como relación entre animales.
Los Afros a los cuales se refiere Wade se han atrincherado y han cerrado sus vías al llamado desarrollo racial y cultural. Al hacer esto los Afros se encuentran en una encrucijada, si el sistema público colombiano cierra las posibilidades de reconocimiento como perteneciente a la nación el grupo también se cierra, incluso, el salir de su grupo y relacionarse con alguien no Afro es visto como traición según la ética de igualdad en la comunidad.

En realidad pienso que en aras de construir nación en el territorio colombiano lo Afro se encontraba en un dilema frente al discurso de identidad nacional, al respecto nace una pregunta ¿para esta face del periodo nacional (1822-1826) la identidad negra era complementaria para construir identidad nacional en Colombia? Aquí es prudente hablar de la multiculturalidad nacional, hablar de ello es hablar de la diversidad que ha existido y que existe en Colombia desde su formación como Estado nación soberano. Como ya es sabido este proceso desde un principio no incluyo en su discurso de identidad nacional la diversidad.

Entiendo como nación diversa en etnias y culturas, a un territorio designado como nación, en el cual convergen variedad de etnias y diferentes culturas, en el ámbito del respeto y la convivencia pacifica; entendiendo al otro, comprendiendo al otro como grupo étnico y cultural que se cree, y que así la historia nacional lo demuestre, perteneciente a dicho territorio.

Construir nación estado en Colombia para esta etapa del periodo republicano en Colombia (1822-1826), en términos conceptuales era posible, y era complementario al igual que no complementario. Era lo primero, por que los Afros siempre han querido y se han sentido parte del territorio nacional, sin pretender formar una nación diferente a la que pertenecen. No complementario, por que la elite dominante al formar un sistema político, pretende borrar la realidad hibrida de la nación colombiana.

Permítanme hablar del segundo momento histórico, el cual quiero situar en una fecha muy recordada por los colombianos. En 1991, Colombia experimenta un cambio más en su reforma constitucional. La asamblea nacional constituyente, sienta a la mesa de discusión a la elite dominante y a los grupos que venían siendo excluidos del poder y de la formación estado nación en Colombia.

Esto constituye para mí, el primer paso al reconocimiento de la diversidad étnica y cultural en Colombia, la primera carta de ciudadanía para los Afros “quienes con su capacidad creadora” aportan a la creación y la conformación de la etnicidad nacional colombiana.

En el pacifico por ejemplo, podría mencionar a dos autores que con su estilo literario dan cuentas de la realidad Afro del pacifico colombiano, territorio en el cual según escribe Zapata Olivilla, “Las tradiciones artesanales indígenas, hispanas y africanas, sincretizadas en múltiples formas constituyen el mas rico trabajo de tradición auténticamente nacional. Su constante producción nutre el arte, la literatura, la música y demás formas estéticas que inspiran a los artistas y escritores nacionales consientes de su identidad cultural” (Zapata Olivilla. 2002; 83). Hablo de Arnaldo Palacios y Oscar Callazos, dos chocoanos, y de sus novelas ”Las estrellas son negras (1949) y Jóvenes pobres amantes (1983). Los dos autores resaltan la realidad social que vive el pueblo Afro en el pacifico colombiano, Palacios por ejemplo escribe así:

“le dolía fuerte el estomago… el hambre… cierto, no había comido. Ni su mama ni sus hermanos habían pasado bocado” (Palacios, 1949; 48), citado por (William Mina Aragón. 2002; 41).

También Callazos escribe:

“nos miro con ese recóndito regocijo- pensé al cabo e muchos años de una mujer complacida y acabe de ver sus senos que el hambre ni la sociedad aun no habían doblegado” (Callazos, 1983; 41).

Hasta aquí quiero expresar lo importante que han sido las acciones de los Afros para salir del maltrato y la discriminación. Lo que persiste es un problema intercultural, que no permite reafirmar la identidad Afro en el ámbito nacional. Es cierto que los Afros participaron en la séptima papeleta, proceso que dio origen a la conformación de la nueva asamblea nacional constituyente y posteriormente a la constitución política de 1991.

La participación de los Afros en dicha asamblea fue nula. Las poblaciones Afro no han podido consolidar su identidad, ¿será que estamos divididos interculturalmente? Los indígenas gozan de cierta autonomía frente al poder central, lo cual se ratifica en la ley 89 de 1890 (William M. A. 2003; 249), esto es obviamente lo que refleja es un problema de oportunidades que brinda el estado a cada uno de los grupos para consolidar su identidad, oportunidad que desde luego no fue brindada a los Afros en igual magnitud que los Indígenas.

1991 en su voluntad por reconocer la identidad étnica y cultural de la nación colombiana sorprendió un fragmentado grupo étnico Afro. Pero esta fecha a mí entender, confirmo algo que en términos conceptuales es posible de realizar. Si, es posible construir nación en medio de la diversidad.

Durante el desarrollo del trabajo, planteé un interrogante sobre el cual quiero basar mi conclusión. A manera de hipótesis planteaba que en términos conceptuales, es posible crear nación en medio de la diversidad.

Los grupos étnicos se deben caracterizar por unos elementos que hacen de ellos diferentes dentro del territorio nacional, ejemplo:

Un territorio donde desarrollar sus prácticas culturales de subsistencia, administración política y social, una lengua común y un mito. Para el caso de los Afros en Colombia, estos elementos no consiguen un grupo étnico Afro organizado tal y como decidió legislar la constitución política de la nación.



Recordemos que la ley 70 de 1993 reconoce como grupo étnico Afro a los Afros del Pacifico y del Atlántico generalmente, a los Afro palanqueros quienes por poseer elementos de la etnicidad si pueden ser llamados grupo étnico para el caso del Atlántico. Esta situación plantea una diferenciación social de los Afros que pareciera no ser reconocida por el estado colombiano, el cual en 1991 define a los Afro colombianos como un conglomerado de comunidad rural. La pregunta es ¿Los Afros que no estén en un consejo comunitario, no pueden llamarse Afros?

La población Afro esta creciendo de forma considerable en Colombia, ubicándose en centros urbanos donde su presencia era extraña, en años anteriores a 1970. Ciudades como Cali y Bogota, concentran gran población Afro establecida en los barrios mas marginados de las ciudades, tenida casi como población invisible. Pedirle al estado, es estar en la obligación de exigir con la ley, claro que este es un mecanismo bastante efectivo, el problema esta en el alcance que tiene la ley, y en la negligencia de los gobernantes para prestar atención a esta población. Si estando en los territorios que el mismo estado se ha visto en la obligación de entregar, no se reconocen los recursos necesarios para la conservación de nuestras culturas, situación que si es respetada para los indígenas, menos atención prestara a los Afros radicados en las ciudades, donde la ley prácticamente se ve impedida.

Quizás sea necesario replantear el alcance de la ley que permite exigir nuestros derechos para permitirnos más participación en el estado colombiano, y para permitir la conservación y el sobrevivir de nuestras culturas de acuerdo con nuestra propia diversidad y nuestra autonomía.


LEY 70 Y ETNICIDAD; una propuesta para construir identidad colectiva desde lo Afro en Colombia.

He planteado los argumentos que indican, que es posible crear nación en medio de la diversidad. A continuación, planteo algunos interrogantes que guiaran la charla en torno a la cohesión étnica de los Afros en Colombia.

¿Los Afros en Colombia pueden llamarse grupo étnico? ¿Se ha logrado consolidar una identidad étnica para todos los Afros en Colombia? ¿Tienen, los Afros en Colombia, la capacidad de tomar sus propias decisiones políticas frente al actual estado colombiano?

En Colombia han existido tres legislaciones por parte del estado, dedicadas a los Afros. Una es la ley de manumisión o libertad de vientres (1821), otra es la ley de abolición de esclavitud (1851), la tercera y ultima legislación, es la ley 70 de 1993, esta ley define al grupo en cuestión como pertenecientes a la nación y como comunidad Afro, específicamente como de dos territorios; el Pacifico y el Caribe. Sobre la base de esta ley se ha pretendido construir cohesión étnica en todos los Afros de Colombia. Esta situación a mi entender no es posible; por lo cual mi supuesto, central es que la ley 70 de 1993 no es suficiente, y por lo tanto, no ha permitido construir una identidad étnica para todos los Afros en Colombia. Podemos decir que un grupo étnico en concepto es semejante a una nación; también podemos decir que existe una relación entre la nación y el grupo étnico.

“El termino nación fue en su día sinónimo de tribu o grupo étnico. Estos tres términos, se referían al hecho de compartir una lengua, una única cultura, religión, historia, territorio, antepasados y parentesco”

En esto quiero decir, que es una de las cosas que no se ha logrado consolidar en Colombia, por parte de los afros; un sinónimo de nación dentro de la nación Colombiana. Con esto no digo que nos apartemos del estado colombiano, si no lo contrario, reclamar ser parte de el, consolidar una identidad étnica dotada de símbolos, una conciencia de la existencia de una cultura diversa pero unificada en torno a un solo ideal y una sola realidad.

La ley 70 de 1993, tiene en su haber ocho capítulos y 68 artículos, de los cuales quiero citar el capitulo uno en su articulo dos, en lo que concierne a la definición de comunidades negras; esto para plantear, por que no es suficiente para construir una identidad étnica desde y para los Afros en Colombia.

Al artículo dos del primer capitulo de esta ley, posee siete numerales, de los cuales el numeral cinco define lo que se entiende por comunidad Afros, el cual se entiende así:

“Comunidad negra. Es un conjunto de familia de ascendencia afro colombiana que poseen una cultura propia, comparten una historia y tienen sus propias tradiciones y costumbres dentro de la relación campo-poblado, que revelan y conservan conciencia de identidad que la distinguen de otros grupos étnicos” (Ley 70 de 1993, red de solidaridad social plan nacional de rehabilitación; Cáp. 1 Art. : 2 pp. : 2 )

Este concepto, define a los Afros como grupos de personas de comunidades rurales, excluyendo a los Afros que no se encuentran ubicados en las zonas rurales. Desde luego que la ley 70 en el momento de su creación respondía a un memento histórico, pero hoy, estamos hablando de una cultura dinámica para la cual hay que legislar por parte del estado. El estado debe garantizar la identidad de los Afros, a través de su cultura y no de sus tradiciones; es la cultura en términos prácticos y conceptuales, la que permite modificar elementos y practicas tradicionales de producción, permite adaptarse a nuevas formas de construcción de identidad. Manuel Zapata Olivilla, en su libro El Árbol Brujo De La Libertad, escribe un subtitulo llamado leyes dinámicas de la cultura; del cual quiero citar la ley de modificación.

“Ley de la modificación. Todos los conocimientos adquiridos por la actividad cultural, pueden y son modificados al transmitirse de unos a otros.

Este principio se basa en la creatividad inalienable del hombre. Todo ser humano, al recrear la naturaleza mediante su trabajo, introduce cambios en el producido, tanto en los valores asimilados como en los valores transmitidos. Debido a la intervención personal y sujetiva, cada acto se enriquece con nuevas singularidades. En esta forma, los hombres están siempre transformando su cultura.” (Manuel Zapata Olivilla; 2002; 84).

Como podrá verse en la cita anterior, encontramos uno de los principios que hacen dinámica la cultura.

El concepto que define a las comunidades Afro es excluyente, estático, no contempla el reconocimiento de todos los Afro en Colombia, hace que su grupo se fragmente y su cultura pierda dinámica. Ser Afro, es responder a un legado cultural y un pasado histórico común que afecta o mejor incluye, a todos los Afro de la nación, quienes con su capacidad creadora aportan a la construcción de la identidad nacional colombiana. Odile Hoffmann, nos ofrece un panorama sobre la aplicación de la ley, y la manera como se presenta la exclusión a la cual me refiero:


“Esta doble paternidad de la ley –territorial y étnica –explica en parte alguna de sus lagunas y ambigüedades. Al ser diseñada teóricamente para toda población negra de Colombia, la ley excluye de sus principales aspectos a la mayoría: los habitantes urbanos (70% de la población negra es urbana), los que viven fuera del pacifico (73% de la población negra vive fuera de la región pacifica). Aunque estas cifras son muy polémicas – desde la definición misma de “población negra” hasta los instrumentos de evaluación demográfica en ausencia de censos específicos-, muestran la enorme distancia entre dos conjuntos sociodemográficos: la población negra general y la población negra susceptible de movilizarse alrededor de la ley 70 para beneficiarse de sus derechos territoriales recién adquiridos”. (ODILE HOFFMANN: conflictos territoriales y territorialidad negra; el caso de las comunidades afrocolombianas 2001:354 en el libro Afro descendientes en las Ameritas)

Nace en mí la opinión acerca del trancito que debemos hacer los Afros para lograr estatus políticos en el estado colombiano. Recordemos que en líneas atrás ha planteado la necesidad de un sentimiento nacionalista Afro; quiero reforzar esta idea de la etnicidad Afro, con las ideas que al respecto del concepto mismo de etnicidad plantea el antropólogo ISIDORO MORENO NAVARRO (1993), El cual postula lo siguiente

“La etnicidad es un hecho objetivo del que pueden tener o no conciencia los sujetos concretos que participan de ella. Por el hecho de existir una etnicidad determinada lo que se refleja en una serie de especificidades y diferencias, principalmente culturales respectos de un grupo y de otro, no debemos esperar que exista autoconciencia de etnicidad por parte de los miembros del grupo, en ciertos casos como ha ocurrido en Andalucía, no ha existido autoconciencia durante mucho tiempo si no, a lo mas, un sentido mas o menos difuso o implícito de pertenecer a una cierta y muy poca definida colectividad. Y ello por la existencia de una serie de interferencia y/o alineaciones que han bloqueado o deformado la percepción de la etnicidad de sus propios miembros” (Citado en Almario, Oscar 1993; 19)

En tal sentido la etnicidad se plantea en dos ejes; uno esta relacionado con la idea de sentirse perteneciente a una colectividad, aquí no importa la autoconciencia o no es necesario ser conciente de pertenecer a dicha colectividad. El otro eje, es una conciencia colectiva en la cual, al existir una conciencia por parte de los miembros de un grupo tal se podrán unificar criterios para intereses comunes al grupo. Sin embargo, seria de gran importancia que el grupo adquiriera una conciencia colectiva. Estoy de acuerdo con la idea de trascender de un sentimiento de pertenencia a una colectividad a una conciencia colectiva. Para lograr este trancito, hay que pensar en hacer mas presencia en los mecanismos de poder; al respecto se puede plantear lo siguiente:

“Sin embargo, para que se produzca el paso desde un sentimiento de pertenencia a una colectividad, a la conciencia de etnicidad, las condiciones no resultan espontáneamente o como simple proyección de los contenidos de los elementos culturales diferenciadores, si no de los actos por las cuales son elevados a nivel de percepción conciente de la distinción, al ser valorados por el grupo y al ser cargados de sentido sean reales en sui mismos o asignados” (ALMARIO OSCAR. Tras la huella de los renacientes Pág. 19).

Adopto a la teoría de las construcciones identitarias, la cual me permite decir que todo el esfuerzo por introducir nuevos cambios a la identidad, cualquiera que sea, es decir de ella que esta en proceso de construcción, por lo tanto no es un producto acabado.

Hay algunos elementos de la identidad colectiva que deben tomar mas fuerza en el imaginario colectivo de los Afro colombianos, la idea de la conciencia colectiva que permita reforzar el movimiento, no solo en lo cultural, si no también un reconocimiento político. Desde luego que la identidad étnica admite un sentimiento similar al sentimiento nacionalista, esto podría llegar a ser conflictivo para un grupo étnico que pretenda crear cohesión identitaria o identidad étnica teniendo en cuenta un sentimiento nacionalista; podría ser interpretado como un grupo con intenciones de crear un estado a parte del que ya pertenece, pues la finalidad de un nacionalismo (en términos teóricos), y una nación es formar un estado. “para despejar confusiones conviene utilizar la distinción propugnada Joan F. Mira (1984), entre nación cultural y nación política. Existe la primera cuando además de etnicidad, existe continuidad histórica en la percepción del territorio como propio por tanto singular, con lo que el territorio no es ya un hecho fundamentalmente geográfico, si no histórico y simbólico. Si además la globalidad o un sector del grupo étnico tiene autoconciencia de etnicidad y afirma el derecho a decidir sobre sus intereses económicos, políticos y culturales, estamos ante una etnia que es no solo nación cultural si no también nación política se halla o no en forma de estado y posea o no ámbitos de autogobierno mas o menos amplio” (Isidoro Moreno 1991; 612 citado en Oscar Almario).

Tener conciencia colectiva de lo que significa ser Afro colombiano, es algo que nos remite a la historia, a todos los sin sabores que acompañaron la diáspora hacia el territorio americano, y al territorio colombiano. Tener conciencia colectiva nos recuerda a todos los personajes quienes convertidos en símbolos culturales y políticos, nos hicieron conocer la existencia de seres humanos con capacidad creadora pertenecientes a una etnia no reconocida por el estado colombiano hasta antes de la constitución de 1991.

A manera de conclusión

En un intento por proponer alguna idea sobre como consolidar una identidad étnica política y cultural en el grupo afro colombiano, he hecho análisis a algunos de los procesos por los cueles hoy se habla de identidad étnica y mayormente, de diversidad étnica y cultural. He partido de la historia básicamente de dos momentos históricos que me permitieron situar el análisis antes de la diversidad en Colombia y el reconocimiento de esta.

He pensado que el reconocimiento que se les a las comunidades negras en la ley 70 de 1993, es positivo, pues significo un avance importante en el camino hacia la libertad absoluta y la libre expresión cultural y política de los Afros en el territorio nacional colombiano. “El periodo que va del AT 55 de 1991 a la ley 70 de 1993 es el momento crucial en que se constituyeron las organizaciones de base, se movilizaron las poblaciones campesinas del pacifico y se negociaron los términos exactos de la ley. Resultado de procesos múltiples, la ley 70 retoma los dos enfoques antes escritos. Por un lado, su impacto principal e inmediato recibe en el reconocimiento de derechos territoriales a la población rural, ribereña, del pacifico; por otro lado, reconoce un estatus especial a las poblaciones negras y establece medidas especiales en los campos de la etnoeducacion, la representación política, la participación en los proyectos de desarrollo regional, entre otros. Es decir reconoce el carácter étnico de las poblaciones negras y justifica por ello la adopción de dispositivos legales específicos, similares a los que existen para los indígenas” (Hoffmann Odile: 2001; 353-355).

He pensado también, que la misma ley 70 no es suficiente para consolidar una identidad étnica y política que involucre a todos los Afros de Colombia. La ley 70, ha conceptualizado a los Afros como pertenecientes a zonas rurales con formas tradicionales de producción, sin reconocer formas culturales de producción. Esta ley nos ha permitido ser reconocidos en el territorio nacional pero nos ha mostrado el vació que existe en la consolidación de una identidad étnica política y cultural, en todo el territorio nacional la cual, de llegar a lograrse, nos permite negociar con el estado colombiano en igualdad de condiciones las decisiones que afecten al grupo en toda la nación, sean de zonas urbanas o de zonas rurales.

La unificación de criterio en torno al desarrollo de nuestro pueblo afro colombiano es indispensable. Es importante construir elementos simbólicos que permitan consolidar una identidad política a nivel nacional. Quienes nos identificamos como afro descendientes, renacientes o negros en la nación colombiana tenemos un compromiso con nuestro presente y futuro. En el actual estado en que vivimos (estado de derecho), no podremos sobrevivir si no logramos unirnos entorno a una identidad política, social y cultural, de orden nacional y de orden étnico, que reclame con propiedad políticas publicas de acuerdo a la supervivencia y el respeto a las necesidades, derechos y deberes de todos y todas l@s Afro colombianos de toda la nación, en cualquier ámbito que se encuentre (rural o urbano).

BIBLIOGRAFIA.

ZAPATA OLIVELLA, MANUEL.

El arbol brujo de la libertad. Artes graficas del valle Ltda. 2002

LEVANTATE MULATO. Rey Andes Bogota 1990

MINA ARAGON, WILIAM.

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WADE PEETER.

GENTE NEGRA NACION MEZTIZA. Editorial Uní andes 1997

ALMARIO, OSCAR.

TRAS LAS HUELLAS DE LOS RENACIENTES POR EL LABERINTO DE LA ETNICIDAD E IDENTIDAD DE LOS GRUPOS NEGROS O “AFROCOLOMBIANOS DEL PACÍFICO SUR EN Pardo, Mauricio. Mosquera, Claudia. Hoffmann, Odil. Afro descendientes en las América. Universidad Nacional de Colombia Bogota 2002

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CONFLICTOS TERRITORIALES Y TERRITORIALIDAD NEGRA; EL CASO DE LAS COMUNIDADES AFROCOLOMBIANAS EN Pardo, Mauricio. Mosquera, Claudia. Hoffmann, Odil. Afro descendientes en las Américas. Universidad Nacional de Colombia Bogota 2002

COLLAZOS, OSCAR.

JOVENES POBRES AMANTES. 1983

LEY 70 DE 1993. RED DE SOLIDARIDAD SOCIAL PLAN NACIONAL DE REABILITACION. Santa fe de Bogota D.C. Julio de 1995.

LA AFRODESCENDENCIA Y LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN. UN LLAMADO A LA SIGNIFICACIÓN.
POR: Edgar Tovar Otero.

Todos los pueblos y todos los grupos humanos han contribuido al progreso de la civilización y las culturas que constituyen el patrimonio común de la humanidad (primera conferencia mundial contra el racismo y la discriminación racial, 1.978).

Con esta frase quiero iniciar explicando el concepto de significación o resignificar. Creo que es un concepto que hay que incluirlo en todas las discusiones, temáticas, escritos e investigaciones que se hagan referente a lo étnico y especialmente cuando se refiere a lo afrocolombiano porque esto significa darle el verdadero valor a un grupo étnico, distinguirse por nuestras cualidades (bien sean físicas o culturales) mirar y reconocer desde una perspectiva diferente a lo que históricamente se viene reconociendo al afrodescendiente, sinónimo de figurar, denotar.

Una significación que se mire a los afrodescendientes como hombres y mujeres que han aportado a la construcción y al desarrollo de esta nación. Desde el momento en que Bolivar cruzó las cordilleras con centenares de afrodescendientes para liberar naciones a esto es a lo que nos referimios con significación, darle el verdadero valor a un grupo étnico que a aportado a la construcción de nación, pero que esta no le reconoce como debe ser.

Este documento desarrolla la tesis de cómo las acciones y los términos utilizados por los medios de comunicación son negativos, sarcásticos, peyorativos y raciales para referirse al afrodescendiente deteriorando cada vez más su auto estima y su proceso de construcción como grupo étnico, pero también trae recomendaciones y propuestas para subsanar esta problemática.

Los medios de comunicación juegan un papel importante y fundamental en el proceso étnico de la nación tanto negativo como positivo, así como lo afirman las Naciones Unidas en su libro “Igualdad, Dignidad, Tolerancia: un desafío para el siglo XXI”, pág. 56.

Los elementos racistas que pueden utilizar los medios de comunicación para fomentar sus ideas, los sitios web por ejemplo, se pueden utilizar material racista y xenófobo e incitar al odio racial que se puede considerar como una forma actual de recismo.

La televisión a nivel de todo América Latina, especialmente en Colombia, como canal ideológico no actúa aisladamente de la estructura a la cual pertenece, vemos cómo en su engranaje organizativo, en sus programaciones, en los comerciales no da participación destacada al afrodescendiente y cuando la da es para desempeñar papeles rastreros, degradantes. Por otra parte voluntaria e involuntariamente se promueven actitudes racistas en el humor y en las telenovelas realizando comportamientos discriminatorios, despectivos y de burla por el acento; se ha llegado hasta pintar blancos de negro para realizar algunos papeles destacados, solo por no utilizar afrodescendientes de carne y hueso. (CAMACHO Hurtado, Eusebio. El negro en el contexto social. Editores del Pacífico Ltda. Pág. 41).

La constitución de 1.991 reconoce a Colombia como un país pluriétnico y pluricultural, pero este mandato constitucional en pleno siglo XXI no ha tenido tanto efecto o significa poco para los medios de comunicación que siguen discriminando a cierto grupo por sus rasgos físicos o por sus antecedentes históricos, como quedó demostrado en el programa Muy Buenos Días del Canal RCN, que presenta Jota Mario Valencia, donde el presentador dijo “Ahora para ganarse el Factor X hay que DISFRAZARSE de negro”. Otro ejemplo de cómo los medios de comunicación, directa o indirectamente, discriminan es la forma cómo se presenta la sección de farándula en el Noticiero CM&, que se llama Lo Blanco y Lo Negro, donde lo blanco representa todo lo bueno que una justicia puede traer y lo negro representa lo feo, lo horrible y lo degradante, o cuando el presentador de deportes del Noticiero Caracol al dar el resumen del fútbol colombiano dice “se marcaron 32 goles pero LO NEGRO fue la pelea de dos jugadores en el estadio del Tolima”

Todas estas frases anteriormente dicha traen una carga psicológica negativa y discriminativa para el pueblo afrodescendiente, porque Colombia es una sociedad donde históricamente desde la épica de la colonia lo negro lo asemejaron a un color de piel y lo han representado como lo feo, lo malo, lo oscuro, lo degradante. Frases tales como: día negro en vez de decir día trágico; aguas negras en vez de decir aguas residuales; son palabras que constantemente estamos oyendo y leyendo en los medios de comunicación.

Es de reconocer que siempre que se hable de afrodescendiente, afroamericano, renaciente, afrocolombiano, siempre se le ha relacionado con lo “negro”, es allí donde la significación juega un papel importante, porque la sociedad ya no va a relacionar a lo negro como lo feo, lo malo o el peor color de piel, sino que van a comenzar a reconocer al afrodescendiente como un ser pensante que ha hecho parte de la construcción de la nación colombiana.

Para dar más claridad a lo que me refiero con el término de resignificar en el contexto social – étnico, es lo mismo que cuando los medios de comunicación se refieren a un paisa (antioqueño) que lo reflejan como una persona pujante, luchadora, como si fueran los únicos que han aportado al desarrollo del país, esto históricamente lo han presentado de esta manera.

Pero aquí hay que aclarar algo más, el término paisa no re refiere a un color de piel, sino a un prototipo de persona que nace en una región específica, en este caso Antioquia, pero debido a todos los aspectos mencionados en el párrafo anterior, se ha creado la idea de que referirse a paisa es referirse a un color de piel, esto sumado a que lo blanco es lo bueno, lo bonito y lo mejor. Esta ideología ha permitido que todo el mestizaje que hay en Colombia se identifique con este prototipo de persona de esta región, desechando su origen y su étnia.

Esto es lo contrario con lo que sucede con los afrodescendientes, los medios de comunicación, al referirse a un afrodescendiente lo divulgan de una forma peyorativa, discriminativa y esto es lo que no ha permitido a la sociedad resignificar a los afrodescendientes en el contexto social.

La significación sirve para eso, para resaltar, valorar y permitir ser visto de una forma diferente, de igual forma como son resignificados los antioqueños. Uno de los objetivos de la Cátedra de Estudios Afrocolombianos fortalece el concepto significar, el cual dice lo siguiente:

“Reconocer y difundir los procesos de reintegración, reconstrucción, resignificación y redignificación étnica y cultural de los descendientes de los africanos esclavizados en Colombia, en las perspectivas de nuevas lecturas sobre la configuración de la identidad nacional”

y luego lo retoma en la página 29, tercer párrafo, el cual dice:

“el etnónimo afrocolombiano nace de la necesidad del grupo y de sus individuos de poseer una identidad referencial construida sobre elementos construidos y/o subjetivos, implica una resignificación, un reconocimiento del hombre negro, de su habilidad, de sus raíces culturales africanas y colombiana”

Este documento no se trata simplemente de resaltar los aspectos negativos, que los medios de comunicación, vienen cometiéndose con el pueblo afrodescendiente. También se trata de crear etnociencia y crear mecanismos que ayuden a la resignificación de los afrodescendientes.

Unos de los mecanismos o recomendaciones pueden ser las siguientes:
a. La prohibición de establecer o consagrar discriminaciones: este elemento pretende de que no se otorguen privilegios, se niegue el acceso a n beneficio o se restrinja el ejercicio de un derecho a un determinado individuo o grupo de personas de manera arbitraria e injustificada, por razones de su sexo, raza, origen nacional o familiar.
b. El deber del Estado de promover condiciones para lograr que la igualdad sea real y efectiva para todas las personas.
c. El Estado se comprometa a que todas las instituciones públicas, privadas, nacional y locales, se abstengan de todo acto de discriminación racial.*

La población afrodescendiente está en mora para unificar esfuerzos con los sectores progresistas y democráticos para exigirle al ministro de comunicaciones y al consejo nacional de televisión un mayor control, la censura y el cuestionamiento a los dramatizados, a los programas de humor, a los comerciales, telenovelas y noticieros los cuales atentan contra la identidad y dignidad del pueblo afrodescendiente (HURTADO Camacho, Eusebio. El negro en el Contexto Social).

* Sacado de las recomendaciones de organismos internacionales le hacen a Colombia en su libro Igualdad, Dignidad y Tolerancia, de la Unesco.


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